Juan Bautista Alberdi lo definía como la inteligencia de los intereses. Se refería a la estrategia que se adopta para beneficiar, primordialmente, los propios intereses. “Primero lo primero”, diría Doña Rosa en cualquier almacén de barrio.
Los intendentes peronistas finalmente se dieron cuenta que, mas allá de la estrategia y los intereses del kirchnerismo en nuestra provincia, ellos están primeros; Daniel Polti, Elpidio Guaraz, José Perea, Javier Morra, Francisco Gordillo y otros intendentes que por su circunstancial adhesión al kirchnerismo dudaban de participar en la interna convocada en el PJ, comprendieron que deben involucrarse en la misma, porque de allí surgirán candidatos para el 2011, quienes con los símbolos partidarios les restarán los votos suficientes en marzo, como para imposibilitar la reelección de varios ellos.
La encrucijada en la que se encuentran los intendentes justicialistas se la plantearon elípticamente a la propia Lucia Corpacci, figura del kirchnerismo local. Lo reconoció Elpidio Guaraz quien dijo: “le expusimos la necesidad de no ir divididos y la inquietud de participar de la interna justicialista” porque, “si en Santa Rosa va separado Barrionuevo, Saadi y el Frente para la Victoria, potenciamos la victoria del candidato del Frente Cívico y Social”.
Lo que expusieron los intendentes no hace más que transparentar el temor de los intendentes, punteros de la base política sobre la que se asienta actualmente el kirchnerismo local; que si las distintas vertientes k desisten de participar de la interna convocada por el PJ, se asume un riesgo mayúsculo, porque más allá de los resultados que se logren en la elección general, ellos llevan todas las de perder; ellos interpretan que podrán tener un oportuno apoyo de la Casa Rosada , pero también, que deberán enfrentar al FCS con un electorado peronista dividido.