Arde “la Villa”, que debe abrir el registro de socios

El Club Sportivo Villa Dolores atraviesa uno de sus peores momentos institucionales, con la dirigencia dividida, que tiene a un sector apoyando a la actual directiva que encabeza el Dr. Gustavo Martínez Azar, y otro pugnando por asumir la conducción de la entidad, para lo cual procuran la convocatoria a una Asamblea de socios.

DEPORTES

Los acalorados diferendos fueron en parte atenuados hoy con las disposiciones de la Dirección Provincial de Asociaciones Civiles y Fundaciones, fijando “el día viernes 4 de agosto de 2026, a la 10 hs., como fecha reservada…para celebrar la Asamblea General Ordinaria” de la institución chacarera.

Por el mismo instrumento, en su Art. 2do., el organismo provincial ordenó “la reapertura del Libro de Registro de Asociados del Club Sportivo Villa Dolores, que se realizará el día martes 4 de agosto de 2026, entre las 16 y las 19 hs., en la sede de la institución”. Increíblemente, el motivo del conflicto es la cobranza de los porcentajes que le corresponderían a Villa Dolores por las sucesivas transferencias del jugador Aníbal Moreno, hasta el presente, que una vez formado en “La Villa” pasó por Newell’s de Rosario, Racing de Avellaneda, Palmeiras de Brasil y, recientemente, River Plate.

Claro que, para ello, el Club Villa Dolores, que hoy aparece en situación irregular, deberá proceder a su normalización institucional, a los efectos de formalizar una serie de requisitos, que hoy incumple.

Por ejemplo, para llevar adelante este trámite Villa Dolores “aún no se ha registrado en el Portal de Clientes dela Cámara de Compensación de la FIFA”. Al respecto, Villa Dolores fue advertido que “no ha completado su registro en el Portal de Clientes de la Cámara de Compensación de la FIFA”, y “esta no ha podido incorporar a su club, lo que constituye un incumplimiento de la evaluación de cumplimiento, según el artículo 15 de Reglamento de la Cámara de compensación de la FIFA (FCHR)”.

Para salvar todos estos incumplimientos, Villa Dolores debe primero normalizarse con la Asamblea de socios correspondientes, en medio -incluso- de una puja “leguleya” con el grupo de abogados a quienes se había encargado originalmente los cobros por el “Colo”, y que –posteriormente- fueron excluidos del proceso de cobranza.

Demasiados problemas para tan poca gente, que, la verdad, debieran enrolarse en la misma sintonía y esfuerzos en igual sentido, si es que procuran alcanzar el objetivo único de resguardar los intereses de “La Villa”.

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