Argentina desplegará drones militares para vigilar el Mar Argentino y frenar la pesca ilegal
El Gobierno argentino selló un acuerdo estratégico con Estados Unidos para incorporar drones de última generación, aeronaves de patrullaje, simuladores y sistemas de inteligencia.
Argentina dio un paso clave en materia de defensa y vigilancia marítima al concretar un acuerdo estratégico con Estados Unidos que permitirá incorporar drones militares, aviones especializados, tecnología de inteligencia y sistemas avanzados de monitoreo para reforzar el control del Mar Argentino.
El convenio, formalizado en el marco de la Iniciativa de Conciencia Situacional de Dominio Marítimo, contempla una inversión tecnológica que se desplegará progresivamente durante los próximos años y que apunta a fortalecer la capacidad de vigilancia sobre más de 1,6 millones de kilómetros cuadrados de la zona económica exclusiva argentina.
El principal objetivo es mejorar la detección y prevención de actividades ilegales en aguas nacionales, especialmente la pesca no autorizada que desde hace años preocupa a las autoridades por la presencia de grandes flotas extranjeras operando en los límites del territorio marítimo argentino.
Uno de los aspectos más destacados del acuerdo es la incorporación de los drones V-Bat de la empresa estadounidense Shield AI, considerados una de las tecnologías más avanzadas para vigilancia marítima.
Estos equipos poseen despegue y aterrizaje vertical, lo que les permite operar desde embarcaciones sin necesidad de realizar modificaciones estructurales en los buques. Además, cuentan con una autonomía de hasta doce horas y pueden recorrer grandes distancias gracias a sistemas de enlace satelital.
Cada sistema estará integrado por tres drones y un centro de control, permitiendo mantener vigilancia permanente sobre áreas estratégicas del Mar Argentino. Según el cronograma previsto, Argentina recibirá un total de seis unidades distribuidas en diferentes etapas.
Los nuevos dispositivos permitirán monitorear movimientos sospechosos, detectar embarcaciones en tiempo real y ampliar significativamente la capacidad operativa de la Armada Argentina y otras fuerzas encargadas de la seguridad marítima.
El acuerdo también contempla la incorporación de dos aeronaves King Air B360 ER MPA especialmente equipadas para misiones de vigilancia marítima.
Los aviones contarán con radares de alta precisión, sensores de última generación y sistemas de observación que permitirán ampliar la cobertura sobre extensas áreas oceánicas.
Estas aeronaves complementarán los recursos actualmente disponibles en la Armada Argentina y reforzarán las tareas de patrullaje, búsqueda y control en la zona económica exclusiva.
A ello se sumará la llegada de un simulador de vuelo destinado a la capacitación de pilotos y tripulaciones, herramienta que permitirá optimizar los entrenamientos y reducir costos operativos asociados al uso de aeronaves reales.
Inteligencia artificial y monitoreo en tiempo real
Además del equipamiento aéreo, el convenio prevé la incorporación de software especializado para la Armada y la Prefectura Naval Argentina.
Estas plataformas tecnológicas permitirán recopilar, analizar y procesar información sobre embarcaciones que navegan en el Atlántico Sur, facilitando la detección temprana de comportamientos irregulares y posibles actividades ilícitas.
La iniciativa incluye mecanismos de cooperación e intercambio de información entre ambos países para fortalecer las capacidades de vigilancia y mejorar la respuesta ante amenazas vinculadas al crimen transnacional y a la explotación ilegal de recursos marítimos.
Uno de los principales motivos detrás de este acuerdo es la creciente preocupación internacional por la pesca ilegal en el Atlántico Sur.
Las autoridades buscan incrementar los controles sobre embarcaciones extranjeras que operan en la región, muchas de ellas provenientes de Asia y Europa, cuya actividad genera pérdidas económicas millonarias y representa un desafío para la protección de los recursos pesqueros nacionales.