A pesar de las múltiples condenas internacionales por la crisis humanitaria en la Franja de Gaza, el presidente Javier Milei espera concretar en septiembre la visita oficial del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, con quien mantiene una afinidad política explícita desde su asunción.
Según confirmaron altas fuentes gubernamentales a Noticias Argentinas, la reunión podría desarrollarse entre el 7 y el 10 de septiembre, fechas propuestas por el embajador argentino en Israel, Shimon Axel Wahnish, quien ya trabaja en las gestiones diplomáticas para cerrar el itinerario del mandatario israelí.
De concretarse, se trataría de una “devolución de gentilezas” luego de la visita de Milei a Jerusalén en junio pasado, cuando mantuvo encuentros con Netanyahu y con el presidente israelí, Isaac Herzog, además de disertar ante el pleno de la Knesset, el Parlamento de Israel.
En paralelo, el Ministerio de Seguridad, conducido por Patricia Bullrich, ya está delineando un operativo de seguridad especial con fuerte presencia de fuerzas federales, ante lo que se anticipa será una visita de altísimo perfil político y con eventuales protestas en la vía pública.
La alianza entre Milei y Netanyahu se fortaleció desde diciembre de 2023, cuando Argentina estrechó vínculos estratégicos con Israel, país que el presidente argentino eligió como segundo destino internacional apenas dos meses después de asumir.
La última vez que Netanyahu visitó Argentina fue en septiembre de 2017, durante el mandato de Mauricio Macri. Sin embargo, el contexto actual marca un contraste significativo: la comunidad internacional cuestiona duramente las acciones militares israelíes en Gaza, calificadas por organismos de derechos humanos como desproporcionadas y denunciadas como crímenes de guerra por amplios sectores de la opinión pública.
El eventual arribo de Netanyahu se dará en un clima político local e internacional marcado por la polarización, con sectores que verán en el encuentro un gesto de alineamiento ideológico y otros que lo repudiarán como una legitimación del accionar bélico israelí.