Momentos de angustia y desesperación vivió una delegación de jóvenes de Catamarca que viajó a Chile para participar de un torneo de karate. El grupo, perteneciente a la Unión Catamarqueña de Karate, quedó varado en plena cordillera del lado chileno luego de que la combi en la que se trasladaban sufriera la destrucción total de su motor.
El episodio ocurrió el lunes a las 9 de la mañana, cuando el vehículo se rompió a unos 30 kilómetros de Copiapó, en medio del desierto y la montaña. En total, viajaban 16 personas en la combi y otros seis en vehículos particulares, entre ellos padres que acompañaban a los chicos.
Durante más de diez horas, la delegación permaneció varada en una zona inhóspita, sin recibir asistencia y sin posibilidad de regresar. La situación se agravó cuando una combi que debía auxiliarlos desde Fiambalá no pudo cruzar la frontera, ya que —según denunciaron— las autoridades de Aduana no autorizaron el paso pese a contar con permisos oficiales.
En medio de la incertidumbre, la ayuda llegó por parte de trabajadores mineros de la zona, quienes se acercaron al lugar y asistieron al grupo con agua, bebidas, leche chocolatada, jugos, además de sándwiches y galletas.
Finalmente, cerca de las 20 horas, los jóvenes y sus acompañantes fueron rescatados por una minera chilena, que dispuso un colectivo para trasladarlos de regreso hasta Copiapó, donde pudieron regresar al hotel.
Afortunadamente, todos se encuentran en buen estado de salud, aunque la experiencia dejó al descubierto las dificultades y riesgos de transitar por la zona cordillerana en condiciones adversas.