La propuesta contempla un endurecimiento de penas para delitos graves, la eliminación de la prescripción en casos especialmente lesivos y una revisión estructural de una normativa que, según el Gobierno, quedó desactualizada frente a los desafíos actuales.
Durante una presentación conjunta con el vocero presidencial Manuel Adorni, Bullrich subrayó que el Código Penal vigente fue redactado hace más de un siglo, motivo por el cual consideró “indispensable” su modernización. Entre los cambios más relevantes, el proyecto aumenta las penas para homicidios, robos agravados, narcotráfico, abuso sexual infantil, pornografía infantil y trata de personas.
Uno de los puntos más destacados es la eliminación de la prescripción en delitos como el homicidio agravado y el abuso sexual, bajo el argumento de que el paso del tiempo “no debe convertirse en un obstáculo para la justicia ni en un factor de desprotección para las víctimas”.
Bullrich afirmó que la reforma garantiza el cumplimiento efectivo de la pena en el 82% de los delitos, al elevar los mínimos penales y acotar los márgenes judiciales que permiten que condenas menores a tres años no lleguen a ejecutarse. Además, la iniciativa introduce un cambio estructural: las penas perpetuas no tendrán límite temporal, por lo que las condenas a prisión de por vida no podrán ser reducidas.
Adorni, por su parte, enmarcó la reforma dentro del proceso más amplio de reconfiguración del sistema penal, que incluye la implementación plena del sistema acusatorio y la baja en la edad de imputabilidad. Según el Ejecutivo, estas medidas responden a un “mandato social” orientado a combatir la inseguridad y priorizar los derechos de las víctimas.
El secretario de Justicia, Sebastián Amerio, destacó el envío del proyecto al Congreso y aseguró que la reforma busca “terminar con años de gobiernos que defendían a los delincuentes”. En ese sentido, subrayó que el nuevo Código Penal endurece penas, elimina la prescripción en delitos graves y garantiza el cumplimiento efectivo de la mayoría de las condenas.
“Cuando la pena no supera los tres años, hoy el delincuente no cumple la condena. Con este nuevo Código, se elevan los mínimos de las penas, evitando que los delincuentes sean liberados”, afirmó Amerio.
El Gobierno confía en que el Congreso acompañará la iniciativa, que constituye uno de los pilares centrales de su política de seguridad.