Sus declaraciones se producen luego del discurso del presidente Javier Milei en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, donde dejó frases que muchos interpretaron como una clara alusión a su vice, al mencionar a “propios que soñaban con el sillón de Rivadavia”.
El enfrentamiento se intensificó cuando el diputado nacional y exministro de Defensa Luis Petri la acusó públicamente de “apostar al fracaso del Gobierno” y de ser “funcional a la oposición”.

En una entrevista con TN, Petri cuestionó duramente la actitud de Villarruel durante la ceremonia. Señaló que “ha estado fuera de lugar durante dos años” y criticó que, mientras el Presidente brindaba su discurso inaugural, la vicepresidenta utilizara su celular y respondiera mensajes.
“Cuando vos te ofrecés a la oposición para ser una alternativa, siendo parte de un Gobierno, ¿qué sos?”, disparó el legislador mendocino. Además, sostuvo que cuando el Presidente habló de quienes “se relamían por sentarse en el sillón de Rivadavia”, hacía referencia directa a Villarruel.
Pero la vice no se quedó callada. Desde su cuenta en X, contraatacó apuntando a la gestión de Petri en el Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA).
“No se les va a dar”
Petri insistió en que la Vicepresidenta abrió el Senado para permitir debates que “hieren al programa económico del Gobierno” y reiteró que fue “funcional a la oposición”.
Incluso fue más allá: “Me imagino que debe haber pensado en ser presidenta, sin lugar a dudas. No actuó como lo demanda la Constitución apoyando al Presidente”.
La respuesta de Villarruel volvió a ser directa y sin matices:
También defendió su silencio durante el discurso presidencial:
“El que calla mientras un presidente acusa solo ejerce respeto. No es el ámbito de contradecir a nadie”.
En otro intercambio en redes, lanzó una crítica contra el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, con un mensaje cargado de ironía y tensión política.
La fractura entre Milei y su vicepresidenta quedó en evidencia durante la apertura de sesiones: un saludo frío en el ingreso al Congreso y gestos incómodos durante el discurso presidencial marcaron la distancia.
En su alocución, Milei recordó la victoria electoral en la Ciudad y habló de un “ataque sin precedentes” contra su gestión, señalando tanto a opositores como a sectores internos que —según afirmó— soñaban con el “sillón de Rivadavia”.
El mandatario también apuntó contra el Congreso por sancionar “leyes irresponsables” y acusó a ciertos sectores empresariales de especular con una devaluación para beneficiarse.
Mientras tanto, la interna libertaria escala y deja en evidencia que la convivencia entre el Presidente y su Vice atraviesa su momento más crítico. Lejos de apaciguarse, el conflicto parece recién empezar.