"Es clave que en el primer trimestre esto
sea todo corrección de precios relativos por única vez”, aseguró Melconian a
través de un informe titulado "Argentina 2015 y 2016: Hoja de Ruta",
presentado la semana pasada ante ejecutivos del Grupo Macro.
En el mismo, el economista de Macri aseguró
que para eliminar los subsidios en electricidad es preciso aumentar 250% la
factura domiciliaria promedio, lo cual significa que de $ 50 pesos bimestral
pasaría a $ 175.
Sin embargo, diferenció que en el caso de
los "consumos pequeños subsidiados deberían subir 500%”, es decir, de $ 50 a $
300; y en el caso del "comercio y la industria deberían aumentar 400%”.
En cuanto al servicio de gas, indicó que
"la factura domiciliaria promedio debería subir entre 70% y 100%”, aunque
destacó que "más de la mitad de los hogares con pequeños consumos deberían
pagar casi 200% más”; lo que elevaría los actuales $ 120 bimestrales promedio a
$ 204 ó $ 240, aunque podría llegar a $ 360.
Sobre el valor del transporte, remarcó que
para eliminar subsidios habría que aumentarlo en un 115%, con lo cual el boleto
de colectivo pasaría en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) de $ 3,50
a $7,50; aunque aclaró que "en el interior también debería subir".
Con este planteo, Melconian ensayó un
"ejercicio para una familia con dos mayores que trabajan e ingresos medios
y bajos", y estimó que el gasto mensual en luz, gas y transporte que
actualmente promedia los $ 345, con su plan se iría a $ 894.
De esta manera, y tomando el ingreso
promedio de la familia del ejercicio del economista de Macri, estimado en $
15.000; el gasto en estos tres servicios pasaría de tener una carga de 2,3% por
mes a 5,96 %, es decir, casi se triplicaría, ya que se incrementaría en 159%.
No conforme con esto y ante la necesidad, a
su criterio, de "remover el atraso tarifario dentro de los precios
relativos y el problema fiscal que genera", el referente económico del PRO
consideró que "las tarifas deberían multiplicarse, de transporte por 3; de
gas, por 2,5; y de luz, por 4 ó 5 mínimo".
En el mismo informe también ratificó la
necesidad de aplicar una devaluación del peso respecto del dólar, ya que afirmó
que la economía atraviesa "uno de los atrasos cambiarios más pronunciados
de la historia".