Por orden judicial, los oficiales de la PSA y el personal de DGA-AFIP realizaron los operativos en un container emplazado en la terraza de un edificio; en el depósito de una vivienda y en un piso de otro inmueble, donde constataron la existencia de equipamiento informático sin la documentación respaldatoria de su ingreso a la Argentina.
Los dispositivos contrabandeados estaban dispuestos sobre numerosos “rigs” o plataformas, y eran utilizados para la minería de criptomonedas, un proceso que demanda gran cantidad de potencia informática para poder procesar transacciones y obtener recompensas, y una red de energía eléctrica estable.

Como resultado de los procedimientos se secuestraron 462 placas de video, 65 placas madres, 78 memorias USB, 99 fuentes de alimentación y una notebook.
Intervino el Juzgado en lo Criminal y Correccional Federal N° 3 de La Plata, a cargo de Ernesto Kreplak.