Al arribar a ese lugar, donde existe un puesto para el
cuidado de animales, se dieron con la ingrata noticia de encontrar sin vida a
doña Arminda Santos Santana (90), a quien solían saludarla y ofrecerle un
momento de compañía, teniendo en cuenta que habitaba sola hace varias décadas
dedicándose a la crianza de animales.
Según el jefe policial, el informe médico proporcionado por
el Dr. Quispe, médico del Hospital Dr. Luis Agote de Fiambalá que se apersonó
al lugar, la anciana falleció por un paro cardiorrespiratorio, en lo que la
edad de la misma tendría mucho que ver en su deceso que data entre 8 a 10 días.
El subcomisario Julio Romero también agradeció la
colaboración del personal de Defensa Civil Municipal que trabajaron brindando
todo su apoyo en este caso con el aporte de vehículos, personal y distintos
elementos.
La Fiscalía de la 5° Circunscripción de la cabecera
departamental tomo conocimiento inmediato de lo sucedido, posterior al informe
médico se autorizó la entrega del cuerpo a sus familiares para su velatorio y
posterior inhumación.
Numerosas personas sintieron congoja por este fallecimiento,
por tratarse de una mujer ejemplar por su historia de vida, de características
casi únicas en la zona, trabajadora, y que a pesar de su avanzada edad no bajo
los brazos ante condiciones y adversidades que la vida y el clima le puso en su
camino.
En estos últimos tiempos, ha sido protagonista de muchas
notas en medios de prensa tomándola como un gran ejemplo de mujer luchadora de
la vida que por su propia elección decidió vivir en ese lugar.
Doña Arminda Santana, con sus varias décadas de vida encima,
vivía solitariamente a la vera del río en la quebrada de Las Angosturas, por la
Ruta Nacional N° 60 que une a nuestro país con Chile por el Paso de San
Francisco.
Con sus característicos burritos y acompañados de sus
perros, se la solía ver de tanto en tanto a un costado de la ruta, buscando
leña para su resguardo.
Quienes tuvieron oportunidad de transitar por el lugar,
pueden observar su humilde rancho que no quería abandonar a pesar del pedido de
sus familiares. Con un auténtico sentido de pertenencia e identidad no quería
abandonar aquella vida de trabajo con sus animales a quienes tanto quería.
Fuente: elabaucandigital.com