Fácil es ser bueno, difícil ser justo”, diría una frase que bien puede referirse a una de las profesiones más ejercidas del país: la de abogado. Más allá de la mala fama que la abogacía pueda llegar a tener, lo cierto es que la tendencia no escapa al Congreso nacional, donde la vocación por el derecho ya es casi una tradición entre quienes alcanzan una banca en el Parlamento.
Tan es así que apenas dos bajas tuvo la ocupación con respecto al período anterior en la Cámara baja: a partir del recambio legislativo del año pasado, 67 diputados ostentan este título, contra los 69 de la camada que ingresó en el 2009. Y en el Senado la cosa es similar: mientras en la anterior composición legislativa había 26 abogados, ahora hay 25…
En ambos cuerpos la docencia es la segunda profesión más practicada.
En cuanto a la abogacía, el fenómeno no es novedoso y abona la teoría de que la mayoría de los políticos proviene del campo del derecho. De hecho, no es necesario ir demasiado lejos para comprobarlo. Desde la recuperación democrática, la presidencia de nuestro país fue ejercida casi exclusivamente por abogados: Ricardo Alfonsín, Carlos Menem, Fernando de la Rúa, Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner y Cristina Fernández.
Hoy por hoy, tres presidentes de bloque en la Cámara de Diputados van por el mismo camino: son abogados el radical Ricardo Gil Lavedra, el macrista Federico Pinedo y Margarita Stolbizer, del Gen. No es el caso del Frente para la Victoria, presidido por el ingeniero civil Agustín Rossi, y Proyecto Sur, liderado por el cineasta Fernando “Pino” Solanas.
Lo del socialismo y el peronismo disidente es una verdadera particularidad. El primero estuvo encabezado en los últimos tiempos siempre por bioquímicos: Mónica Fein (MC) y, en la actualidad, Juan Carlos Zabalza. Asimismo, el Frente Peronista es liderado por Enrique Thomas, ingeniero agrónomo, al igual que su antecesor al frente del bloque, el hoy aliado Felipe Solá.
El titular de la bancada de Nuevo Encuentro, el exintendente Martín Sabbatella¸ es de los legisladores que no tienen título profesional. Y Alfonso Prat Gay, sucesor de Elisa Carrió al frente de la Coalición Cívica, es uno de los más consultados como licenciado en Economía a la hora de entender cuestiones de la coyuntura.
En el Senado, el presidente del bloque mayoritario, Miguel Angel Pichetto, es abogado, lo mismo que el del radicalismo, Luis Pectoff Naidenoff y el del peronismo disidente, Adolfo Rodríguez Saá.
Un informe especial de Semanario Parlamentario elaborado en base a la última edición del Directorio Legislativo -con la salvedad de que algunos legisladores no respondieron la requisitoria de datos-, aparta el velo para ver qué hay detrás de cada legislador.
Profesiones para todos los gustos
El placer por la enseñanza también encuentra su corolario entre los legisladores de la actual composición. Nada menos que 26 diputados vienen del rubro de la educación, encabezados por la ya consagrada titular de la comisión, Adriana Puiggrós. La categoría incluye a maestros, profesores en los distintos niveles y licenciados en Ciencias de la Educación, en su mayoría mujeres, conforme a la tradición de cierta época en que la docencia era el destino casi asegurado para las jóvenes. Por mencionar algunos, hay dos profesores de Historia -Isaac Bromberg y Mario Oporto- y de Inglés -Elsa Álvarez y María Cristina Regazzoli-. Fueron maestras de pre-escolar la neuquina Olga Guzmán y la cordobesa Susana Mazzarella. La vicepresidenta primera de la Cámara, Norma Abdala de Matarazzo, también hizo lo suyo en educación.
En el Senado hay once legisladores que han ejercido la docencia desde los ámbitos más variados. Son mayoría las profesoras de letras Roxana Latorre, Mirtha Luna y Blanca Monllau, e Hilda Aguirre, profesora nacional de Danzas Folklóricas. Hay docentes a secas como María Rosa Díaz, y profesoras de Historia como Marta Borillo, o de Química y Merciología como Elena Corregido. Tenemos también a Nanci Parrilli, profesora de Psicología, a Elsa Ruiz Díaz, de Enseñanza Especial, y al profesor en Filosofía Samuel Cabanchik.
Ana María Corradi de Beltrán es profesora de nivel preescolar, pero también contadora. Y precisamente hay varios legisladores que reportan esa profesión. Es el caso de Aníbal Fernández (también abogado) y Gerardo Morales.
Dentro de los 14 contadores registrados en Diputados, cabe mencionar, entre otros, a Fernando Yarade, Ricardo Buryaile, Alicia Ciciliani y Roberto Feletti, que como tal preside hoy la Comisión de Presupuesto y Hacienda.
El “boom” de los agrodiputados también da que hablar: diez diputados son ingenieros agrónomos, como Hilma Ré y Juan Casañas, que presidió durante el reinado del Grupo A la Comisión de Agricultura y Ganadería, hoy en manos de otro graduado en la materia, Luis Basterra.
En el Senado hay una ingeniera agrónoma, Laura Montero; un agrimensor, Jaime Linares, y cuatro productores agropecuarios: Ruperto Godoy, Sergio Mansilla, Juan Carlos Marino, Josefina Meabe y Carlos Reutemann.
Otros siete diputados acreditan el título de procurador -como Luis Cigogna, Stella Maris Córdoba, Cornelia Schmidt-Liermann y Mariana Veaute-, así como también el de médicos. Son médicos los diputados Bernardo Biella Calvet, Mario Fiad, Fabián Francioni, Silvia Simoncini, Cristina Ziebart, María Elena Chieno y Francisco Fortuna, estos dos últimos cirujanos.
La chaqueña Sandra Mendoza es licenciada en Kinesiología y Fisiatría.
En el Senado, hay una procuradora, María José Bongiorno, y varios médicos, como Graciela Di Perna, Sandra Jiménez (cirujana), Horacio Lores y Beatriz Rojkes (fonoaudióloga). Liliana Fellner es bioquímica.
La Cámara baja cuenta además con cinco psicólogas -María del Carmen Bianchi, Mara Brawer, Andrea García, Juliana Di Tullio y Graciela Iturraspe, estas dos últimas, psicólogas sociales-, licenciados en Ciencia Política y en Economía. En el ranking le siguen los licenciados en Sociología y los técnicos en Mecánica y Electricidad, con cuatro legisladores.
Licenciado en Economía es el titular del Senado, Amado Boudou, como así también la formoseña María Graciela de la Rosa. Hay un sociólogo: Daniel Filmus.
Tres de los diputados se graduaron en Educación Física: Élida Rasino, Mario Barbieri y Walter Aguilar. También hay tríos de especialistas en las áreas de Turismo y Relaciones Públicas, así como también de ingenieros químicos (José Vilariño), arquitectos, veterinarios (Edgar Müller, Sergio Pansa y Rubén Sciutto), escribanos e ingenieros civiles -contando al ya mencionado Agustín Rossi-.
Ingenieros civiles son los senadores Fabio Biancalani, María Higonet, Daniel Pérsico y Carlos Verna. El senador Alfredo Martínez es arquitecto.
Los diputados Carlos Donkin y Agustín Portela pasaron por el consultorio antes de hacer pie en el Congreso: ambos son odontólogos, lo mismo que el senador tucumano José Cano. Hay dos diputados periodistas Hernán Avoscán y Antonio Riestra -éste último, en rigor, técnico superior en Comunicación Social-, y dos senadoras también han ejercido esa profesión: María Eugenia Estenssoro y Norma Morandini.
Dos son también los bioquímicos en la Cámara baja -Juan Carlos Zabalza y Virginia Linares- y los asistentes sociales -Mirta Pastoriza y Adela Segarra-. En Ciencias Biológicas se especializaron Miriam Gallardo y Griselda Herrera. Y, acorde a los nuevos tiempos, dos de los oficialistas que ingresaron el año pasado se abocan a las nuevas tecnologías: Javier Tineo, ingeniero en Computación, y Marcelo Santillán, ingeniero en Sistemas de la Información.
De los máster, y los otros…
Si se mira la mitad del vaso llena, el premio al esfuerzo lo encabezan los 18 diputados que alcanzaron una maestría. Sólo por nombrar algunos, en el Pro cuatro de sus once legisladores se graduaron con este honor: Gabriela Michetti, Julián Obliglio, Jorge Triaca y Laura Alonso. La primera es máster en Gestión de Negocios e Integraciones, el segundo en Derecho Empresario, el tercero en Políticas Públicas -aunque adeuda la tesis- y la cuarta en Public Administration de London School of Economics and Political Science. Otros en la nómina son Patricia Bullrich, Eric Calcagno y Eduardo “Wado” De Pedro.
La mitad del vaso vacía reúne un número que bien pudiera alertar: 52 diputados no tienen título, a pesar de la extensa carrera política de muchos de ellos. El empresario Francisco de Narváez es uno de los que no acreditan diploma. Tampoco tienen título terciario Teresa García, el metalúrgico Carlos Gdansky, el banquero Carlos Heller, el camporista Andrés “Cuervo” Larroque y el cegetista Facundo Moyano.
Algunas curiosidades
Un dato de color al informe de Semanario Parlamentario lo pone nada menos que el titular de la Cámara, Julián Domínguez. A pesar de su extensa carrera política, que se inició allá por 1989 como jefe de Gabinete del Instituto Previsión Social de la Nación, pasando por distintos cargos hasta llegar a presidir el Ministerio de Agricultura, el bonaerense se recibió de abogado este año. El mismo título acreditaba su antecesor, el jujeño Eduardo Fellner, y el actual vicepresidente segundo de la Cámara, Mario Negri.
Pero si de profesiones únicas se trata, varios diputados dirán presente. Ya en 2011, se venció el mandato de una de las figuras del espectáculo de todos los tiempos: Lidia “Pinky” Satragno. En el Senado, por ejemplo, el rubro aún cuenta con representación en Eugenio “Nito” Artaza. Entre las categorías poco convencionales en la Cámara alta, el liderazgo podría atribuirsele a Carlos Reutemann, con recordado pasado como corredor de Fórmula Uno. Pero en Diputados, hay otros que mantienen hoy por hoy la exclusividad. Tal es el caso del ya nombrado cineasta Fernando “Pino” Solanas, aunque hay otros ejemplos. El kirchnerista Edgardo Depetri es el único técnico minero del conjunto, de ligazón conocida a los trabajadores de esa actividad en la localidad de Río Turbio. Otro con profesión exclusiva es Jorge Cardelli, licenciado en Matemática, y lo acompaña la jujeña María Eugenia Bernal, especialista en el área de Literatura y Letras. También hay un solo farmacéutico: Daniel Giacomino, cordobés del Frente para la Victoria que ingresó el año pasado con bajo perfil. Por último, la chaqueña Sandra Mendoza ostenta el título de kinesióloga y fisiatra, y el entrerriano Atilio Benedetti es el único bromatólogo.
En el Senado, de acuerdo como consigna Directorio Legislativo, hay una licenciada en Trabajo Social, Inés Blas; un técnico en electrónica, José Mayans, y un locutor de radio, Mario Colazo. Como se ve, para todos los gustos.
Abogados con nombre y apellido
DIPUTADOS. Oscar Aguad; Jorge Albarracín; Oscar Albrieu; Ricardo Alfonsín; Gumersindo Alonso; Alberto Asseff; Raúl Barrandeguy; Paula Bertol; Rosana Bertone; Blanca Blanco de Peralta; Inés Brizuela y Doria; Carlos Brown; Graciela Camaño; Guillermo Carmona; Carlos Carranza; Elisa Carrió; Marcos Cleri; Alicia Comelli; Carlos Comi; Diana Conti; Stella Maris Córdoba; Alfredo Dato; Omar De Marchi; Eduardo De Pedro; José María Díaz Bancalari; Juan Carlos Díaz Roig; Julián Domínguez; Victoria Donda; Omar Duclós; Liliana Fadul; Carlos Favario; Anabel Fernández Sagasti; Gustavo Ferrari; María Cristina Fiore Viñuales; Juan Carlos Forconi; Natalia Gambaro; Manuel Garrido; Graciela Giannettasio; Ricardo Gil Lavedra; Miguel Giubergia; Pablo Kosiner; Carlos Kunkel; Jorge Landau; Ernesto Martínez; Oscar Martínez; Mario Negri; Julián Obiglio; Cristian Oliva; Juan Mario Pais; Liliana Parada; María Pilatti Vergara; Federico Pinedo; Carlos Raimundi; Héctor Recalde; Jorge Rivas; Marcela Rodríguez; Cornelia Schmidt-Liermann; Margarita Stolbizer; Alicia Terada; Héctor Tomas; Pablo Tonelli; Juan Pedro Tunessi; Rubén Uñac; Jorge Valinotto; Mariana Veaute y Jorge Yoma.
SENADORES. Walter Barrionuevo, María José Bongiorno, Salvador Cabral, Oscar Castillo, Mario Cimadevilla, Sonia Escudero, Marcelo Fuentes, Marcelo Guinle, Juan Manuel Irrazábal, Ada Rosa Itúrrez de Cappellini, Luis Juez, María Laura Leguizamón, Osvaldo López, Carlos Menem, Liliana Negre de Alonso, Juan Pérez Alsina, Luis Petcoff Naidenoff, Miguel Pichetto, Marina Riofrío, Adolfo Rodríguez Saá, José María Roldán, Juan Carlos Romero, Ernesto Sanz, Arturo Vera y Pablo Verani. Fuente: El Parlamentario.
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