¿El 1440? Fue un vuelo accidentado
El pasado lunes 8 del mes que estamos transitando, en horas del mediodía desde el Aeropuerto “Felipe Varela” partió hacia Buenos Aires el vuelo nº 1440 de la empresa Aerolíneas Argentinas llevando alrededor de cien pasajeros en una aeronave Boeing 737-500, supuestamente una de las versiones más modernas y actualizadas de este histórico y excelente avión.
Con motivo de los problemas que padece la empresa a partir que está operando desde Ezeiza y de lo cual se han ocupado hasta el hartazgo todos los medios periodísticos nacionales e internacionales, el vuelo 1440 debió efectuar una escala en Santiago del Estero con la finalidad –según se dijo-, de incorporar algunos pasajeros y proseguir luego su vuelo hacia sus destino final o sea Ezeiza.
Pero ocurrió que el avión, correctamente aterrizado, acusó una falla en uno de sus sistemas hidráulicos, motivo por el cual se decidió suspender el vuelo y trasladar los pasajeros por vía terrestre a Buenos Aires.
Este percance fue objeto de un variado y hasta insólito tratamiento periodístico. Desde un medio que consideró que el avión había sufrido “un grave problema técnico” pasándoos por otro que aseguraría que “los pasajeros habían corrido un grave riesgo”.
Desconocemos las causas del percance que sufrió el 737-500. Podemos sí, hacer especulaciones a partir de alguna consulta realizada con un experto en la materia quien expresó a título de opinión que la falla pudo afectar el sistema hidráulico que permute utilizar la rueda de proa para dirigir el avión cuando se desplaza en la pista. En la jerga técnica le dicen “steering” y traducido tendríamos algo parecido a “timoinear”. En efecto, esa rueda de proa actúa facilitando la maniobra de la aeronave durante el rodaje y su falta o falla determina la detención del avión.
El periodismo recogió declaraciones efectuadas por los frustrados pasajeros que denostaron contra la empresa y la falta de consideración que padecieron en todo momento.
Pero un medio local (que no es catamarctual,com) difundió las declaraciones de una pasajera al señalar : “la joven contó que al llegar a Santiago del Estero un técnico verificó la aeronave y allí mismo sufrió el derrame de un aceite por lo que debieron llevarlo al hospital para asistirlo”.
Y surgen las preguntas tal vez un tanto odiosas: ¿Quién sufrió el derrame de “un aceite” el técnico o el avión” ¿A quién llevaron al hospital para asistirlo? De la lectura se podría pensar que el trasladado fue el avión y surge otra duda: ¿El traslado fue en ambulancia o con las turbinas “al mango” o sencillamente a los empujones? Obviamos otros interrogantes y llegamos a la conclusión de que esta clase de “lapsus” obedecen a la falta de oficio de algunos colegas. O, eventualmente, a un cuadro de desconcentración digno de ser debidamente atendido.
De última, lo ocurrido al 737-500 no revistió gravedad. Los pasajeros no corrieron ningún riesgo y es lamentable que se asigne una significación exagerada a un problema menor La tal falla debe formar parte de los programas instalados en los simuladores de vuelo para que los pilotos puedan repetirlos y aprender el procedimiento respectivo que debe aplicarse en la ocasión.
Finalmente, ese número -1440- correspondió al vuelo de Aerolíneas Argentinas que motivó estas líneas.