Absolvieron a Macarrón; la muerte de Nora Dalmasso quedó impune

El abogado Marcelo Macarrón fue absuelto de culpa y cargos, en el juicio por el crimen de su esposa, Nora Dalmasso, luego que el fiscal, Julio Rivero, dictaminara que no hay pruebas para culpar al viudo, que era el único acusado por el crimen ocurrido hace 15 años en la ciudad de Río Cuarto.

MACARRÓN se abraza con sus hijos tras ser absuelto, al término del juicio por la muerte de su esposa Nora Dalmasso.
POLICIALES

Julio Rivero, representante del Ministerio Público Fiscal en el debate, dijo que no pudo probar la acusación del fiscal de Instrucción y el ex marido de la víctima quedó absuelto. El asesinato sigue impune

Julio Rivero, el fiscal del juicio en el cual se investigaba el asesinato de Nora Dalmasso, dio a conocer este martes su alegato y decretó la absolución para el viudo Marcelo Macarrón.

Vale recordar que Macarrón permanecía en libertad, y era juzgado por homicidio calificado por el vínculo.

 “Como soy un fiscal íntegro y no un fiscal dañino, yo voy a pedir la absolución”, dijo Rivero. “Sería irresponsable oportunista y cobarde acusar”, continuó. Al oírlo, el viudo y su familia se abrazaron en la sala del Tribunal.

De esta manera, el jurado popular no podrá deliberar porque no se cumplen los requisitos establecidos para que el tribunal condene en caso considerarlo culpable, se precisó.

El viudo Macarrón llegó a la última semana de juicio acusado del delito de homicidio calificado por el vínculo, por alevosía y por precio o promesa remuneratoria en concurso ideal, según las conclusiones del fiscal Luis Pizarro, el último que instruyó la causa y la elevó a juicio. El debate oral, que comenzó el 14 de marzo último, se reinició esta mañana luego del cuarto intermedio decretado el pasado 22 de junio y después que declararon de manera presencial 71 testigos. El acusado estuvo acompañado por Valentina y Facundo, sus hijos, al igual que de Juan Dalmasso, el hermano de Nora.

El planteo del fiscal

Tras alegar por más de casi tres horas, Rivero finalmente dijo que no pudo probar el planteo de Pizarro y pidió su absolución. En su discurso, ensayó una teoría del crimen:

“No la mató Macarrón, ni la mató un sicario. La mató una sola persona. Un hombre conocido por ella que lo más probable es que la haya estado esperando. Acto seguido se produjo un acto sexual consentido. La sujetó con ambas manos, la dejó inconsciente, tomó el cinto, hizo doble nudo para asegurarse el resultado final. Luego la cubrió con las sábanas de los tobillos al abdomen, en señal de rechazo, de respeto, de pudor, de dejar un mensaje de que no la abusó”, explicó el funcionario.

En ese sentido, sostuvo que no pudo sostener que la mataron por encargo no porque no haya prueba, sino porque hay prueba de que hubo sexo consentido, un elemento que a criterio del fiscal echa por tierra un acuerdo criminal.

“¿Estoy obligado a mantener la acusación de Pizarro? Como fiscal no me puedo dejar llevar por cuestiones subjetivas ni emocionales. No puedo dictaminar cediendo a presiones mediáticas ni sociales. Debo evaluar la prueba de manera objetiva. Como fiscal no puedo torcer la voluntad de la prueba porque se me dé la gana. Debo decirles que como fiscal soy el abogado de la sociedad. no me autoriza a ser tan irresponsable, tan oportunista de acusar por que sí”, justificó.

Además, cuestionó a Pizarro por haber decretado secreto de sumario y tomar declaraciones sin control de las partes.

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