Acceso Sur: ¿Un problema en vías de solución?
Según información suministrada por la comuna capitalina, el Concejo Deliberante aprobó el proyecto denominado “Jerarquizacíón de la traza vial del acceso Sur”. A partir de ahora y conforme a lo aprobado, la comuna podrá celebrar convenios con organismos provinciales y/o nacionales para ejecutar estas obras.
Desde cierto punto de vista se aprecia que no ha de ser fácil concretar las importantes obras que se necesitan para “cambiarle la cara” a esa parte de la ciudad. Vale recordar que cuando el gobierno de la dictadura desprogramó los ferrocarriles, esas instalaciones eran en propiedad del Ferrocarril Belgrano que, justo es decirlo, no se preocupó mayormente por proteger esos bienes.
Fue así que comenzó a observarse la paulatina desaparición de rieles y durmientes de quebracho colorado sin que alguna autoridad interviniera. Ese sector -para muchos-, se había convertido en “tierra de nadie”.
No hubo cambios cuando el presidente Menem le obsequió diez mil kilómetros de vías del Ferrocarril Belgrano a los dos gremios ferrocarrileros: La Unión Ferroviaria y La Fraternidad. Para que hicieran nada. Para desaprovechar una brillante oportunidad de crear una formidable fuente de trabajo y una poderosa herramienta para aportar al progreso de medio país. Pero no pasó nada. Los temores que pudo experimentar el transporte automotor de cargas se disipó como por encanto.
Y como terminaron de robar los pocos rieles y durmientes que quedaban comenzaron a demoler el terraplén. El concepto de “tierra de nadie” seguía en plena vigencia.
Fue así que esos predios en convirtieron en “asentamientos”. En “villas” inconcebibles. En auténticos mamarrachos construidos como taperas con alguno que otro “edificio” de material cocido. Todo sin ningún control. Al carecer de cloacas funcionarán, tal vez, las clásicas “letrinas”. El agua potable se obtiene con conexiones clandestinas.
La ordenanza aprobada por el CD capitalino no contemplaría la situación que se originaría cuando llegue el momento de expulsar a los intrusos que ocupan esos terrenos. Es probable que consideren tener “derechos adquiridos”. Han hecho inversiones y no contarían con los conocimientos que les permitiera comprender que están ”fuera de la ley”.
Es probable que ofrezcan resistencia al desalojo, aparezcan los “recursos de amparo”, las órdenes de “no innovar” y toda esa parafernalia de chicanas capaces de entorpecer la obra y generar demoras.
Será oportuno –por parte del D.E.M.-, contar con asesores legales que permitan actuar sin dilaciones. El acceso Sur, como es ahora, es una falta de respeto a la comunidad y a quienes nos visitan. No tiene ninguna vinculación con “Catamarca, residencia de la simpatía”.