Acusan a Blanca Reyna de acciones fraudulentas antes de irse
A poco menos de un mes para dejar el cargo que retuvo por tres períodos, la intendenta saliente de Ancasti, Blanca Azucena Reyna (FCS), se apresuró a realizar diferentes acciones que buscan minar el desempeño de la gestión entrante.
En este sentido, la concejal por FPV, Rosa Ferreyra,
denunció que la mandataria departamental decretó la incorporación de 80
trabajadores a la planta permanente del municipio.
La edil comentó que en la sesión del Concejo Deliberante
también se trató el presupuesto 2016. Es así que imponiendo su mayoría en el
órgano legislativo municipal, el Frente Cívico aprobó sobre tablas el
presupuesto que deberá ejecutar otro intendente y el pase a planta permanente a
80 empleados.
Uno de los argumentos utilizados por la jefa comunal y que
fue puesto de manifiesto en los considerandos del decreto, es que era oportuno
dejarlos en estabilidad laboral, con obra social y demás beneficios.
La concejal resaltó que "muchos trabajadores estuvieron
prestando servicios en condición de contratados por más de 18 años cobrando la
no más de 1500 pesos, pero sin embargo, el grueso de las personas que figuran
en la lista serían militantes del frente Cívico o parientes de punteros
políticos que responden a la intendenta saliente”.
A esta irregularidad, Reyna no se queda conforme y sumó la
supuesta compra de una camioneta Hiliux blanca, semanas antes de las elecciones
del pasado 25 de octubre que habría sido chocada.
Al sumario de irregularidades y los últimos gestos de abuso
de poder de Reyna, se le agrega la negativa a la instalación de una antena de
la empresa Personal, no quiere pagar los servicios de energía eléctrica a