Advertencias, persecuciones e ignominia
Andalgalá © Esto es lo que se comienza a practicar en los distintos ámbitos de la Municipalidad de Andalgalá, a modo de perversa metodología que altos, medianos y bajos funcionarios, en realidad, todos de poca monta, para “garantizar” que Páez gane en los procesos electorales que se avecinan en los próximos meses de este año.
Efectivamente, muchos contratados y becados –sectores
vulnerables del municipio- se nos han apersonado para contarnos que los
jerarcas los están amenazando con quitarles el beneficio si "Alejandro” pierde
alguna elección.
Lo irritante de esta cuestión es que en su gran mayoría se
trata de personas que realmente necesitan esos 500 o 1000 pesos porque es el
único dinero que ingresa en sus hogares.
Analizando el tema, se puede mencionar que se aplica
claramente el concepto de "ignominia” que definen los diccionarios, cuando
expresan que es "es una ofensa que se realiza de manera pública y que resulta
visible por los integrantes de una comunidad. La víctima de la ignominia puede
sentirse avergonzada por la acción y sufrir el descrédito social.
La conducta ignominiosa, por lo general, busca exponer las
debilidades del prójimo para que éste experimente vergüenza, una situación que
se expresa a través de la ruborización del rostro y la mirada al piso, por
ejemplo.
La ignominia supone un proceder que no tiene en cuenta el
mal que causa o que incluso quiere provocarlo”, con lo que además de la
necesidad económica del contratado o
becado, se lo somete a la absoluta indignidad, por medio de chillidos
histéricos y amenazas demasiado ruidosas, como para que todos escuchen "y sepan
lo que se les viene si perdemos alguna elección”.
Nos comentaron que desde hace algunos días, hay personajes
en la Municipalidad que se ocupan de recorrer oficinas y otros lugares de
trabajo, exclusivamente se diría, para amenazar y extorsionar a la gente en
procura de adhesiones y votos, lo que de hecho genera que esta gente concurra a
trabajar con permanente estado de pánico, zozobra e incertidumbre acerca de su
situación laboral.
Seguramente, lo que los verdugos de la Municipalidad de Andalgalá no conocerían es que el
sufragio logrado con esta macabra metodología, les quita toda legitimidad para
ejercer los cargos, más allá de lo escuetamente legal. Tampoco se imaginarán
que esta gente se ha cansado de tanta humillación y que –según lo expresan
diariamente- tamaña sorpresa se llevarán en el lugar y el momento oportuno.