Agradecen a María y Pilar del Buey Muerto, Sta. María

Catamarca tiene paisajes extraordinarios ya reconocidos mundialmente, que no lucirían tanto si no estuvieran “adornados” por la bondad y calidez de su gente, como contaron dos habituales montañistas de las Serranías Pampeanas en su cordón del Ambato, desde Los Ángeles a Las Juntas, que esta vez se llegaron por Santa María, para intentar ascender al Nevado de Aconquija.

DOÑA MARÍA Y DON PILAR, junto a Branco Soria e Imanol Uriarte, en su puesto de Buey Muerto, Sta. María.
INFORMACION-GENERAL

En esa experiencia, Branco Soria e Imanol Uriarte Buteler conocieron a doña María y don Pilar quienes, muy amables y hospitalarios, los recibieron durante Semana Santa en su casa, donde dejaron sus motos, para emprender otra de sus andanzas montañeras.

Y ahora, ya de regreso en Catamarca, nos contactaron para que les trasmitamos su reconocimiento por tantas atenciones.

Ellos viven en un puesto del paraje Buey Muerto, ubicado al pie del mencionado cerro, al que se accede desde la Ruta 40, entre los departamentos Belén y Santa María, y luego por la Ruta Provincial 47, unos 18km de tierra, adentro, hacia el sur, antes de empezar a caminar.

Esta pareja de nobles catamarqueños pasa sus días entre mates y comida casera, buen charqui de elaboración propia, cuidado de sus rebaños de cabras y ovejas, siempre en compañía de “La Chismosa", como, cariñosamente, María, apoda a su radio, que esta “clavada” en el 104.1 del dial, para escuchar Radio Valle Viejo, que les acerca las ocurrencias del mundo y del país, además de los hechos más cercanos, de los que ellos prefieren anoticiarse, y que suceden en Santa María, San José o Belén, ciudades con las que se sienten más próximos por algún familiar que les queda o un hijo que tienen trabajando en las minas.

“A ellos, nuestro eterno agradecimiento”, insistieron Branco e Imanol, y nosotros cumplimos en trasmitirlo.

Podés leer también