Alrededor de mil participantes en el Encuentro de Niños y Adolescentes
En el Predio Ferial Catamarca, se llevó a cabo este sábado el Encuentro Diocesano de Niños y Adolescentes, que reunió a cerca de mil personas provenientes de distintos puntos de la diócesis catamarqueña.
Participaron niños y adolescentes de las parroquias y
colegios confesionales, padres, catequistas, docentes, coordinadores de grupo,
secretarios, servidores y 14 sacerdotes acompañando a los fieles de sus
comunidades. La convocatoria se inscribe entre las acciones con motivo del Año
de la Niñez y la Adolescencia, en el marco de la Misión Diocesna Permanente que
transita la Iglesia en Catamarca.
Desde las primeras horas del día, comenzaron a arribar las
delegaciones al Predio Ferial con banderas, pañuelos y bufandas, pintando de
los colores misioneros la fresca mañana. Mientras el equipo de secretaría
acreditaba a los recién llegados, el grupo Yanai Ministerio de Música y
miembros de la Pastoral del Colegio del Carmen y San José animaban el ingreso
al salón donde se desarrollaron las actividades.
El acto de apertura dio inicio con el ingreso de la imagen
del Niño Jesús hasta el frente del escenario, y la oración de la mañana,
invocando al Espíritu Santo para que se haga presente en sus corazones y les
permita aprovechar del encuentro, que fue presidida por el Pbro. Sergio
Chumbita, Director Diocesano de las Misiones y responsable de la organización
de la convocatoria. Luego rezaron y cantaron a la Virgen María, Madre de Jesús
y de todos los cristianos.
A continuación, alumnos del Colegio del Carmen, acompañados
por el Prof. Guillermo Bordón, brindaron una representación teatral referida a
distintas situaciones que viven a menudo en sus hogares los niños y los
adolescentes. Este fue el eje motivador del trabajo grupal que tuvo lugar
seguidamente. Los grupos fueron conformados por niños o adolescentes de
diferentes parroquias para una mejor integración y estuvieron bajo la
coordinación de catequistas, misioneros, docentes y agentes de pastoral,
quienes se prepararon con antelación para facilitar y promover la participación
de todos.
En la primera etapa del trabajo, denominada Catequesis
Misionera, se creó un espacio de diálogo sobre las situaciones que viven
cotidianamente en su familia, escuela o club, propiciándose un espacio de
escucha a los chicos.
El segundo momento fue de Espiritualidad Misionera, en el
que a partir de lo charlado y propuesto anteriormente, se presentaron como
signos panes y peces en los que cada uno colocó una intención, un pedido o
acción de gracias a Jesús, que los llama a su encuentro y siempre está
dispuesto a escucharlos. Luego cada grupo elevó una oración y se bendijeron
mutuamente.
"Somos discípulos
misioneros de Jesús”
Al finalizar el trabajo en comisiones, al mediodía se
celebró la Santa Misa presidida por el Pbro. Santiago Granillo, responsable de
la Pastoral Diocesana de la Niñez, y concelebrada por sacerdotes venidos de los
decanatos para vivir este encuentro de los predilectos de Jesús y opción de la
Iglesia local. También participaron de la Eucaristía, monaguillos de todos los
decanatos presentes.
Durante la Liturgia de la Palabra, participaron
especialmente niños leyendo las lecturas, y el Salmo fue cantado por el Coro de
Niños Municipal, dirigido por la Prof. Cecilia Colla.
En su homilía, el P. Granillo mantuvo un fluido diálogo con
los niños y adolescentes. Destacó en primer lugar que Jesús fue quien los llamó
y eligió personalmente a participar del encuentro y compartir la jornada. "Él
nos eligió y nos apartó en este día del mundo, nos trajo de nuestra casa, de
nuestra parroquia, de nuestras comunidades para que nosotros estemos aquí con
su Madre y con muchos hermanos. Él nos eligió y por eso nosotros somos sus
discípulos. Y no sólo sus discípulos sino sus discípulos misioneros, porque Él
nos eligió antes de estar nosotros en el seno de nuestra mamá”. Destacó que "un
discípulo de Jesús aprende de Él porque es su maestro, aprende a amar como su
maestro. Y empieza a dar la vida, como Él lo hizo por todos nosotros.”
Junto a los cientos de niños y adolescentes presentes repitió
a viva voz: "Somos discípulos misioneros de Jesús”, para que no lo olviden
nunca. Antes de finalizar, les dejó como tarea para la vida, cinco consignas
para crecer como discípulos misioneros: cuidar la amistad con Jesús, escuchar
su palabra, vivir la Eucaristía con alegría, amar a la Iglesia y llevar a Jesús
a los demás”.
En el momento de las ofrendas, niños y adolescentes
representantes de cada decanato de la Diócesis, acercaron al altar junto a los
dones de pan y vino, los trabajos realizados en los grupos: panes y pescados
con sus intenciones y acciones de gracias al Señor.
Finalizada la celebración eucarística, compartieron el
almuerzo a la canasta en los respectivos grupos de trabajo. Los 120 servidores
del grupo Enlace-Servicio dispusieron los alimentos entre todos los presentes y
estuvieron a completa disposición durante toda la jornada, para que todos
pudieran vivir plenamente el encuentro.
Al retomar las actividades por la tarde, los niños y
adolescentes compartieron con los miembros de su misma parroquia o colegio su
experiencia de la jornada. Para finalizar, elaboraron propuestas de acciones
pastorales concretas que tanto niños como adolescentes deberán realizar en sus
comunidades de origen, a fin de dar a conocer lo vivido y trabajado durante el
encuentro.
Como cierre del encuentro, se encomendaron a la Madre del
Valle con cantos y oraciones, pidiéndole su bendición para todos los niños y
adolescentes de la diócesis. Con la alegría característica de los pequeños, se
despidieron unidos en Cristo.