“Alto” festejo de Carlos H. Barrionuevo

Los motivos estaban más que justificados: eran los 45 años de su programa radial “Alta Dimensión en folclore” coincidiendo -nada menos- con sus 80 años de existencia; y los festejó, agradecido, con su proverbial calidez, invitando a todos sus amigos al modo que la chilena Violeta Parra le hizo cantar a la tucumana Mercedes Sosa, dando un “gracias a la vida, que me ha dado tanto…”.

INFORMACION-GENERAL

Y menos mal que algunos justificaron sus ausencias con videos o audios a la distancia, porque de lo contrario el salón mayor de la “Casa de Campo” del Colegio de Abogados, en las lomadas de El Jumeal, hubiera quedado chico para albergar tantos afectos, amistades y respeto que Carlos H. Barrionuevo recogió a lo largo de su extensa, como exitosa trayectoria de comunicador. Una simpleza apenas, para identificar su largo derrotero como periodista, conductor radial y televisivo, cronista de medios gráficos, funcionario público con tareas de prensa e incansable recopilador de talentos y del cancionero catamarqueño, por la misión que se autopropuso como motivo de vida y, seguramente, continuará hasta el último de sus días.

Con Carlitos como eje de la convocatoria, sus hijos Claudia, Ana Laura y Rafael se animaron a la celebración, que recorrió todos los estadios de la sensibilidad humana; la de la alegría por los reencuentros; de las grandes sorpresas por las -tal vez- hasta impensadas presencias y las máximas emociones, con pasajes de “pucheros” e inoculables lágrimas, como cuando su nieta Amparo lo honró “cara a cara”, en su nombre y de los otros siete nietos que hoy lo tienen como un orgulloso y feliz abuelo.

Personalmente, en el acceso al predio de la fiesta, iba recibiendo a los invitados, a los que previamente había convocado con un cuidado “flyer” que cerraba con el saludo de “Grande amigo mío…”, parafraseando al recordado escribano “Chucho” Salmán en sus amistosas y añoradas “farras” telúricas de Las Juntas.

Me tocó ingresar cuando el celular lo tenía ocupado con una llamada que no interrumpió hasta que el circunstancial interlocutor se despidió. “Sabés quién es…, el ‘Ficha’ Acosta…”, de quien en algún tiempo había estado distanciado, que “me llamó para saludarme…”, me contó después que cerrara la llamada con un sentido: “Yo también te quiero mucho, Roly”, como le escuché.

El patio que hace de antesala al salón principal estaba colmado de entusiastas contertulios; en su mayor parte folcloristas, de los de antes y de los de ahora, aunque deba anticipar mis disculpas por algunas involuntarias omisiones. Desde Omar Barrionuevo y el “Chivo” Guillermo Zavaleta del “Trío Zamba”, el “Pepe” Santillán, Hugo Nanni, los Americanta, “Torito” Arce, Nolasco Contreras al “Kaly” Barrionuevo.

El “Nene” Zafe o “Nelo” Villagra, también reconocidos intérpretes, hijos de aquel mecánico, de dedos toscos y enormes, magistral “violero”, Don Aníbal Zafe, y del inolvidable “Cacho” Villagra de Los Arrieros de Valle Viejo, que Carlos H. recuerda de las guitarreadas en los Tres Puentes de su niñez, junto a “próceres” de la talla de Manuel Acosta Villafañe y Atuto Mercau Soria. Un nieto del “Tata” Manuel, residente en Santiago del Estero, se hizo “presente” con un “whatsapp.

Dante Vega o Juan Manuel Rivera “Juan Lapacho”, quienes, desde profesiones diferentes, sienten al folclore como un estímulo esencial de sus vidas, no quisieron perderse esta cita con tantos amigos y recuerdos, que fue la celebración de Carlos H., un acontecimiento inigualable, como para anotarlo como referencia “cuando nos estábamos despidiendo de la pandemia…”.

Carlos Bazán, el catamarqueño del Trío San Javier, fue otro de los tantos que lo felicitaron mediante mensajes de textos, audios y/o videos, como un amigo de Philadelphia, u otros tantos de Santa María, la tierra que ama tanto como a su querencia en Valle Viejo, y a toda Catamarca.

Y estaban sus colegas de los medios; de las radios, los diarios, la televisión. “Pepe” Yunes, Carlos Ganancias, Jorge Álvarez, Aldo Soria, Juan Nolan, Diego Varela, Marcelo Sosa o Carlos Carrizo Codigoni, por citar a algunos, junto a antiguos colaboradores de Barrionuevo en la función pública, como el chofer Pedrito Moya, el “Gaucho de mi Choya querido…”, como le gusta presentarse.

El colega Martín Rearte, actual secretario general del Círculo de Periodistas Deportivos de Catamarca, habló en representación de los socios de la entidad, que lo tuviera a Barrionuevo como uno de sus fundadores y presidente de la primera comisión directiva, en sus tiempos de especializadas coberturas de los deportes “motor” para el diario La Unión.

Gente de la cultura como el escultor Raúl Guzmán, o de la política como la ex diputada nacional Lucía Garín de Tula, compartiendo la mesa de su hermana Mercedes “la Negrita”, con largos años como docente en la Formosa de los “Wichi”, junto a caracterizadas vecinas y vecinos de Las Chacras.

El menú variado y exquisito, desde los sándwichs de la entrada, pasando al clásico asado de un festejo bien “criollo”, como correspondía a las razones del encuentro, con los postres tan nuestros como el queso con arrope y/o cayote con nueces, regados por generosos vinos, champagnes, cervezas, gaseosas y agua de acuerdo al gusto de los comensales.

Y el festejo…, largo y tendido, con las voces de nuestros cantores y el baile que comenzaron animando los queridos Jovita Fernández y Manolo Rodríguez, junto al igualmente apreciado “Pepe” Díaz, para que todo el recinto se convierta en un animado jolgorio, se prolongó hasta –como confesó por radio Valle Viejo, Carlitos Codigoni, en diálogo con Jorge Álvarez- que a algunos “hubo que echarles humo…” para que se acuerden de sus casas.

Una fiesta magnífica con la que Carlos H. Barrionuevo decidió a agasajar a sus amigos, en sus caros aniversarios, anticipando que, la próxima -dentro cinco años- seguramente ya necesitará del “Predio del Poncho” o el Estadio Bicentenario”.

Muchas felicidades Carlos H.,… todo esto es lo que vos te merecías.

“Paco” Uriarte

Podés leer también