Ambientalistas saltaron las rejas, hubo detenidos y tensión por la Ley de Glaciares
Un fuerte operativo policial se desplegó este jueves en el Congreso de la Nación Argentina luego de que un grupo de al menos 12 activistas de Greenpeace ingresara al predio tras saltar las rejas del Palacio Legislativo para protestar contra la modificación de la Ley de Glaciares, que será debatida en el Senado.
Los manifestantes se instalaron en las escalinatas con varios inodoros y carteles con la consigna: “Senadores: no se caguen en el agua”. La acción duró apenas unos minutos antes de que efectivos de la Policía Federal Argentina intervinieran y procedieran a detener a una docena de activistas.
En medio del operativo también se registraron incidentes con la prensa. Según denunciaron trabajadores de medios presentes en el lugar, un camarógrafo del canal A24 fue reducido, golpeado y demorado mientras cubría la protesta.
La reforma en debate
La protesta ocurrió horas antes del tratamiento en el Senado de la modificación de la Ley de Glaciares, norma sancionada en 2010 que establece presupuestos mínimos para la protección de glaciares y ambientes periglaciares como reservas estratégicas de agua, prohibiendo actividades que puedan afectar su integridad.
La iniciativa impulsada por el Gobierno —que ya cuenta con media sanción en Diputados— propone redefinir el alcance de la protección del ambiente periglaciar y delegar en las provincias la potestad de determinar qué áreas deben resguardarse. El argumento oficial apunta a generar condiciones para atraer inversiones vinculadas a la minería y a los hidrocarburos.
Desde Greenpeace cuestionaron que el proyecto reduce los niveles de protección ambiental vigentes y advirtieron que el debate se está dando “a las apuradas”, en sesiones extraordinarias y sin un proceso amplio de discusión pública.
Las advertencias de especialistas
El doctor en Geología y glaciólogo Lucas Ruiz explicó en declaraciones radiales que uno de los puntos más controversiales es que la reforma no precisa técnicamente qué se entiende por ambiente periglaciar, sino que deja esa definición en manos de cada provincia.
Según el especialista, esto podría entrar en conflicto con el espíritu de las leyes de presupuestos mínimos ambientales, que buscan establecer estándares comunes de protección en todo el país. También advirtió que, de aprobarse los cambios, podría generarse una competencia entre jurisdicciones para flexibilizar controles con el objetivo de captar inversiones.
Mientras tanto, el Senado se prepara para una sesión que promete ser intensa, con un debate que no solo atraviesa la cuestión ambiental, sino también el modelo de desarrollo y la administración de los recursos naturales estratégicos del país.