El analfabetismo todavía afecta a nuestra población
7360 personas en Catamarca no saben leer ni escribir. Son hombres, mujeres y niños que se pierden los beneficios de la educación. Esta supone una herramienta de gran valor contra la pobreza y los conflictos, pero además, contribuye a mejorar la salud y la independencia económica.
Según el Mapa Socio-Laboral Provincial, que elabora la Dirección Nacional de Relaciones Económicas con las Provincias, hacia el año 2010, fecha de la última medición, en Catamarca existían unas 7360 personas analfabetas, el 2% de nuestra población.
Los datos reflejan una deuda social del Estado provincial, eliminar un mal que bien puede aliviar la vida de los directamente afectados, pero también del Estado. Es que un mayor nivel educativo mejora la salud de las mujeres y de sus hijos, retrasa la edad del matrimonio, reduce los matrimonios infantiles y aumenta la independencia económica de las personas y su participación en las comunidades donde viven. Les permite, en definitiva, ser conscientes de la desigualdad que les rodea y ayudar a superarla.
El dato se completa con otra cuestión preocupante que aparece también en el Mapa Socio-Laboral Provincial, el 43% de las personas ocupadas en nuestra provincia no tienen el secundario completo, cifra que se eleva al 81% cuando se trata de las personas ocupadas que no tienen formación terciaria completa.
En una sociedad con todas las personas alfabetizadas, sin diferencias, donde todos pudieran acudir a la escuela, la situación sería muy diferente. La educación implica paz, seguridad, empleo, acceso a la salud, igualdad, derechos, prosperidad, futuro.
Un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) sobre el Impacto social y económico del analfabetismo recuerda que este es consecuencia de varios factores simultáneos: pobreza, desnutrición, problemas de salud, trabajo infantil, migración y falta de acceso a entornos de enseñanza y aprendizaje continuado. "Estas desigualdades -afirma- inciden en la vulnerabilidad social de las personas". Quienes carecen de instrucción tienen más probabilidades de sentir "riesgo, inseguridad e indefensión".