La arcilla para modelar el sueño de seguir estudiando
Son doce adolescentes y jóvenes, de entre 15 y 20 años, quienes para moldear el sueño de continuar estudiando aprendieron de sus padres el oficio de ser artesanos.
Celeste Salazar, es una de las integrantes de este grupo de jóvenes, quienes juntos a sus padres conforman la Cooperativa de trabajo Olla de Barro Indígena L.T.D de la Quiaca, provincia de Jujuy. “Esta es la primera vez que venimos a participar de la fiesta del Poncho. Nos hablaron mucho de ella y trabajamos con los chicos y nuestros padres durante todas las vacaciones para poder estar acá. La gente es calidad y se acerca al stand”, contó Celeste.
Mientras su papá, atendía a unas ocasionales clientas, la jovencita tomo una olla de arcilla fina expuesta para la venta y recordó, “el material con el que trabajamos son tres; arcilla fina, barro colorado y la pirca, que es una laja molida. Nosotros mismos, buscamos el material, nos separamos en grupo y después nos reunimos en un galpón para trabajar”.
Como a muchos de los chicos a mi me gusta las artesanías, pero comenzamos por necesidad. “el dinero de nuestros padres no nos alcazaba para estudiar entonces nos pusimos a su lado y comenzamos a aprender de apoco. Hay chicos a los que les da vergüenza salir a vender las artesanías que realizamos, pero lo hacemos porque queremos seguir estudiando y tenemos que ayudar a nuestros padres”, recordó Celeste. Agregando, “Como para cocinar las ollas, nosotros tenemos que quemarla en la tierra y eso produce mucho humo, nos tuvimos que ir a vivir a las fueras de la ciudad de la Quiaca, porque ahí gente que no le gusta”.