La Argentina acumula tres defaults
Los casos de incumplimiento de vencimientos de la deuda fueron en 1828 en cabeza de la provincia de Buenos Aires; luego, 1 año antes del fin de mandato anticipado de Raúl Alfonsín, en 1988 cuando no pudo honrar la refinanciación de obligaciones acumuladas durante la Guerra de Malvinas y en 2001.
"El default y la reestructuración de la deuda argentina" es el libro del abogado Eugenio Bruno, experto en el análisis de los casos de deuda soberana y corporativa, abril 2004, donde analizó los tres casos en que la Argentina incurrió en cesación formal de pagos de obligaciones financieras.
Típico caso de iliquidez e insolvencia
Así describió Bruno en su libro el default de 1828, cuando "Buenos Aires se encontraba quebrada, en guerra con el Brasil, en medio de conflictos bélicos internos, con un Tesoro exhausto y con una economía virtualmente inexistente, sin un PBI capaz de afrontar el endeudamiento".
"Los agentes financieros que arreglaron el préstamo de 1824 (Baring Brothers) y los inversores que compraron títulos fueron co-responsables por esta situación de default, al haber prestado sumas multimillonarias a un territorio que carecía de los recursos para su repago", estimó el experto.
Efecto derrame de la crisis de deuda en México
El segundo default fue en 1988, "en el marco de las negociaciones entre el gobierno y los banqueros que se había iniciado en 1982, luego de la Crisis de la Deuda de México y rápidamente propagada por toda América Latina, bajo las cuales se venían refinanciando anualmente los vencimientos que la Argentina debía afrontar", explica Bruno.
La interrupción de ese proceso ocurrió porque "el gobierno no lograba implementar con éxito duradero un programa que estabilizara la economía, permitiera la vuelta del crecimiento y contribuyera a resolver el problema de la abultada deuda externa", indica el especialista en la página 49 del libro de marras. "Entonces el gobierno se encontraba en medio de una crisis fiscal de proporciones considerables y con un reducido nivel de reservas", recuerda Bruno.
Crisis de la convertibilidad
El último caso de cesación de pagos fue en respuesta al severo debilitamiento del régimen de cambio fijo, en un escenario de deterioro de la competitividad de las empresas por los bajos precios internacionales.