Argentina apuesta fuerte con Juan Martín Del Potro en dobles
La serie final de la Copa Davis tendrá hoy su instancia clave, desde las 11 (de nuestro país), cuando Juan Martín Del Potro y Leonardo Mayer enfrenten al doble croata, en el que no se sabe si estará su “1” Marin Cilic.
Una vez más, como tantas a lo largo de su
riquísima historia, la Copa Davis se salió con la suya. Y no porque rompiera
todos los pronósticos. Al cabo, las mejores raquetas de Argentina y de Croacia
hicieron su trabajo y dejaron las cosas 1-1 en el primero de los tres días de
juego.
Pero la forma en que se consiguieron esos
puntos, las dificultades que cada uno de los favoritos encontró camino al
éxito, las secuelas que pudieron haber quedado en vencedores y vencidos, pueden
terminar signando el desenlace.
Y no sólo el del dobles, previsto para las 15
de hoy en Zagreb (las 11 en Buenos Aires) y algunos de cuyos protagonistas son
a esta altura una incógnita. No se sabe si estará Marin Cilic, pero es seguro
que Juan Martín Del Potro jugará junto a Leonardo Mayer.
El tiempo de más que Cilic estuvo ayer en
cancha ante Delbonis puede pasarle factura a un jugador que viene con un trajín
importante que incluyó el Masters. O a lo mejor es al revés: el calendario se
le vino encima a partir del tercero. Cualquiera sea la explicación, hay motivos
para pensar que esa situación puede repetirse mañana en el cuarto punto ante
Del Potro.
Y más aún: obliga a echar cierto manto de
duda respecto de su participación en el dobles, por más que ningún capitán se
privaría de semejante jugador para acompañar al bueno de Ivan Dodig.
Si Cilic era favorito ante Delbonis, Del
Potro lo era tanto o más ante Ivo Karlovic. Y también ese pronóstico quedó
ratificado, aunque con sus particularidades. A Delpo le sobró con su jerarquía
y su madurez (la misma que se le reconoce fuera de la cancha), pero se fue sin
poder encontrar su juego, sin margen para pelotear y rematar puntos con la
derecha.
Ganó 6-4, 6-7, 6-3 y 7-5 y jugó como se lo
indicaba la lógica, errando poco (no perdió puntos con su segundo saque y jamás
tuvo que levantar un break-point) y esperando que su rival saliera de la línea
de saque para ser casi ordinario. Pero así y todo estuvo casi tres horas y
media en cancha, con el desgaste mental que eso conlleva y sin poder descargar
tensiones jugando y corriendo, porque casi no hubo intercambios.
¿Y entonces? ¿Se podía pensar en hacer
descansar a Delpo y tenerlo fresco para ganarle a Cilic, apostando hoy por
Mayer y Guido Pella? La idea nunca terminó de prosperar. Por presencia, porque
se sabe que el desgaste de la especialidad es infinitamente menor que el de un
single. Y porque no es el estilo del capitán andar dejando puntos por el camino
antes de tiempo. Ahí irá Delpo para buscar el segundo punto.
Así es la Davis. Ni cuando se cumplen las
previsiones acepta ser un torneo convencional. Y si no lo aceptó nunca, menos
lo iba a aceptar en una final. Se verá qué tiene preparado para hoy, con los
croatas favoritos en el dobles y con la mejor pareja que Argentina puede oponer
hoy por hoy. Eso, por no pensar en mañana. Falta una eternidad.
Y también faltan dos pasitos.