Argentina ganó el dobles y es semifinalista de la Copa Davis
El equipo nacional alcanzó un marcador de 3-0 sobre Serbia en la serie al mejor de cinco puntos. La victoria llegó de la mano de Leonardo Mayer y Carlos Berlocq sobre Nenad Zimonjic y Viktor Troicki por 6-2, 6-4 y 6-1.
Argentina, que había estado por última vez en 'semis' hace
dos años, cuando perdió en Praga con la República Checa, concretó su victoria
sobre los serbios en una hora y 28 minutos antes unas 7.000 personas que se
acercaron al estadio multiusos de Tecnópolis, y jugará en septiembre próximo
frente a Bélgica, como visitante.
La próxima cita del equipo 'albiceleste' será el 18, 19 y 20
de septiembre en Bélgica, que hoy concretó un marcador de 3-0 sobre Canadá, en
la ciudad de Ostende.
El equipo argentino, que aprovechó la ausencia en la serie
del serbio Novak Djokovic, el mejor tenista del planeta, comenzó a gestar su
victoria ayer con los triunfos del "Yacaré" Mayer sobre Filip
Krajinovic por 6-4, 6-2 y 6-1, y del azuleño Federico Delbonis ante Troicki por
2-6, 2-6, 6-4, 6-4 y 6-2.
En el dobles, que era un punto a priori favorable a los
europeos por la clase de Zimonjic, noveno del ranking mundial de la
especialidad, el capitán Daniel Orsanic sacó a relucir su rol de estratega con
un cambio que le dio óptimo resultado, el ingreso de Mayer en lugar de Diego
Schwartzman para acompañar a Berlocq.
Es que Orsanic, que había anunciado el jueves en el sorteo
de la serie al 'Peque' Schwartzman, pero cambió y decidió jugarse una carta
fuerte y no estirar la definición hasta el domingo.
Entonces ingresó al equipo el correntino, quien venía con el
antecedente de haber ganado seis partidos consecutivos como singlista en la
Davis, y se entendió a la perfección con el 'Gladiador' Berlocq, la figura de
la jornada con una actuación para enmarcarla en un cuadro.
Argentina se plantó con Mayer del lado del drive y Berlocq
sobre el revés y adelante, y así llegó el primer quiebre sobre el servicio del
especialista Zimonjic (3-2), que luego confirmó el correntino con su saque y el
marcador quedó 4-2, ahí comenzaron a creer en que era posible el éxito.
Los argentinos siguieron a pleno y Berlocq cantó presente
con una derecha paralela terrible que permitió quebrarle el servicio a Troicki
y luego sacó para sellar un 6-2 en apenas 28 minutos, lo que generó la primera
gran ovación del público.
En el segundo set llegó otro quiebre rápido sobre el saque
de Troicki (reemplazó a Dusan Lajovic, anunciado por los serbios en principio)
y eso afianzó a la dupla argentina, sumado a que Zimonjic estaba irreconocible,
sin acertar una volea, incómodo en la cancha y superado por los 'palos' de
Mayer y Berlocq.
Los argentinos ganaron el segundo parcial por 6-4 y en el
tercero quebraron de nuevo a Troicki, el más flojo de los serbios.
El quiebre llegó con una gran volea de Mayer cruzándose en
la red, y fue clave ya que la pareja argentina dominó a su antojo, alcanzó una
confianza altísima y se manejó con comodidad hasta el final, para definir por
6-1 y sellar su ingreso entre los cuatro mejores equipos del mundo.
"Charly" Berlocq, la figura del partido, rompió
una vez más su camieta y celebró de cara al público, mientras que Mayer corrió
y se abrazó con el capitán Orsanic, con Delbonis, Schwartzman y el resto del
banco argentino.
Del Potro, ausente de la serie y del circuito debido a sus
reiteradas lesiones en la muñeca izquierda, observó todo desde lejos y recién
se acercó a saludar cuando lo llamó el capitán Orsanic, ahí se sumó al festejo
grupal.
Argentina cantó victoria en Tecnópolis y sueña con más, con
el próximo paso que será Bélgica de visitante, seguramente sobre una superficie
rápida, con un tenista fuerte como David Goffin, 14 del mundo, y otros que
acomopañan pero no intimidan como Steve Darcis o los doblistas Rubén Bemmelmans
y Kimmer Coppejans.
La serie entre argentinos y serbios continuará mañana desde
las 11 con el partido entre Schwartzman y Lajovic, según anunciaron los
capitanes, y luego cerrarían, en principio, Berlocq y Krajinovic, aunque ambos
cruces son para cumplir con el organigrama, en una jornada a puro festejo
argentino.