Argentina goleó 4-1 a Venezuela y avanzó a las semifinales
Con tantos de Higuaín (2), Messi y Lamela, el equipo de Martino superó 4 a 1 a la “Vinotinto”. Romero le atajó un penal a Seijas. La “Pulga” alcanzó a Batistuta como máximo artillero albiceleste
Argentina llegó a los cuartos de final con el
rótulo de candidato. El hecho de haber sido la única selección en sumar puntaje
ideal en la fase de grupos, junto con las prematuras eliminaciones de Paraguay,
Brasil y Uruguay, posicionó al equipo de Gerardo Martino como principal
aspirante a la corona. Además, la debilidad de Venezuela era otro argumento
para imaginar a los albicelestes en las instancias decisivas.
Con Lionel Messi como titular por primera vez
en la Copa América Centenario, los del Tata se presentaron en el Gillette
Stadium con la misión de adueñarse del pleito. El 4-3-3 que formó el entrenador
arrinconó a la Vinotinto contra la zona de Dani Hernández; y la presencia de
Éver Banega para abastecer a los atacantes era una de las herramientas más
empleadas por los criollos.
El bicampeón del mundo tardo 8 minutos en
festejar el 1 a 0. Una exquisita asistencia de la Pulga le permitió a Gonzalo
Higuaín celebrar su primera conquista en el certamen. El goleador del Nápoli no
dudó en resolver de primera y descolocar al arquero. Argentina empezaba a
resolver su compromiso desde el vestuario.
Sobre los 20, la genialidad del rosarino
despertó la polémica. Tras asociarse con Marcos Rojo, el capitán argentino fue
derribado por Arquímedes Figuera y la acción debió concluir en penal. Sin
embargo, el mexicano Roberto García ignoró la infracción y le dio una vida más
al combinado de Rafael Dudamel. La indignación de Javier Mascherano representó
la injusta decisión del árbitro.
De todos modos, como al Pipita se le abrió el
arco, los de Martino no tuvieron inconvenientes en estirar la ventaja. El ex
River se adueñó de una pelota, eludió al hombre del Tenerife y definió ante un
arco desolado. Si bien Venezuela pudo descontar con la insistencia de Salomón
Rondón, la Selección tenía el dominio absoluto.
El exceso de confianza llevó a la relajación,
y la actitud pasiva generó que Venezuela le pierda el miedo a su rival. La
primera escena que preocupó a los albicelestes fue cuando Sergio Romero le
desvió un violento remate al artillero del West Bromwich.
Además, la fortuna tampoco estaba del lado
venezolano. Un cabezazo al palo de Oswaldo Vizcarrondo y otro notable despeje
de Chiquito frente al disparo de Josef Martínez marcaron el peor momento de
Argentina. Si a ello se le suma el penal que ejecutó Luis Manuel Seijas a las
manos del ex arquero de Racing, la hipótesis se afirmó en que el elenco de
Dudamel no supo aprovechar el estado crítico albiceleste.
En el complemento Argentina se despertó y una
combinación entre Messi y Nico Gaitán transformó el triunfo en goleada. Las
paredes construidas, y la resolución de caño, consolidaron al mejor del mundo
como máximo artillero histórico de la Selección. La Pulga alcanzó a Gabriel
Batistuta gracias a sus 54 gritos.
El tanto de Salomón Rondón y el de Erik
Lamela sirvieron para decorar el resultado. El llamado de atención debe recaer
en la producción de Nicolás Otamendi, quien dejó la imagen más pobre del elenco
nacional. En cambio, el ingreso del Coco es un aspecto tranquilizador, dado que
el atacante del Tottenham volvió a demostrar un gran nivel en el tiempo que
estuvo en cancha.
Como marcaban los pronósticos, el conjunto de
Martino se instaló entre los mejores cuatro del contiene. El próximo martes, frente a Estados Unidos buscará un nuevo triunfo para disputar
su tercera final consecutiva. En la edición del Centenario, los criollos
quieren volver a levantar una copa luego de 23 años.