Argentina tiene los alimentos más caros de Latinoamérica
El informe indica que frente a una inflación anualizada, que calcula superior al 42%, los precios de los alimentos en la Argentina en términos nominales en pesos, al convertirlos al tipo de cambio oficial en dólares
El informe indica que frente a una inflación
anualizada, que calcula superior al 42%, los precios de los alimentos en la
Argentina en términos nominales en pesos, al convertirlos al tipo de cambio
oficial en dólares "terminan siendo más caros que otros países de la
región tomando como referencia la misma unidad de medida monetaria".
Los precios de los alimentos en la Argentina
son, en general, más altos que en el resto de países de Sudamérica y esto
obedece a una sumatoria de causas entre las que se incluye la inflación, la
presión tributaria, los costos de transporte y logística, los sobrecostos
laborales y la intermediación, según estimó un estudio privado.
La consultora de consumo masivo Focus Market,
a cargo de Damián Di Pace, realizó un estudio comparativo de los precios de los
alimentos en las góndolas argentinas y los comparó con la de Brasil, Chile y
Perú.
Allí ejemplificó que en una equivalencia de
pesos argentinos, una docena de huevos en la Argentina cuesta $30,41; en Brasil
$21,18; en Chile $19,06 y en Perú $14,22. Otro tanto pasa con el kilo de
manzana, que en la Argentina cuesta $28,10; en Brasil $24,96; en Chile $18,31 y
en Perú $21,33.
El informe indica que frente a una inflación
anualizada, que calcula superior al 42%, los precios de los alimentos en la
Argentina en términos nominales en pesos, al convertirlos al tipo de cambio
oficial en dólares "terminan siendo más caros que otros países de la
región tomando como referencia la misma unidad de medida monetaria".
Otra de las razones de la diferencia de
precios es atribuida a la presión tributaria local. Indica el informe que la
carga tributaria respecto del producto bruto interno pasó del 23% en 2003 al
38% en 2015, lo que determinó que la incidencia impositiva tuviera una
"alta participación sobre los costos" en materia de producción y
distribución de alimentos en el territorio nacional.
El transporte y la logística tienen también
parte de responsabilidad en la conformación de los costos argentinos. La falta
de inversión en rutas y caminos, la carencia de transportes alternativos al
terrestre, generan un sobrecosto que se termina consolidando en un sobreprecio
para el mercado interno y una pérdida de competitividad de los productos
argentinos de cara a los mercados externos, considera el informe.
En cuanto al peso de los costos laborales, el
informe indica que los salarios de los trabajadores formales en la Argentina
han crecido por encima del nivel de productividad alcanzado, lo que genera una
diferencia importante en el precio sobre el costo de producción y distribución
de los alimentos.
Respecto de la intermediación financiera, el
informe estima que "las tasas de interés son muy elevadas en términos
comparativos a los de la región".
Agrega que "en la comercialización las
emisoras de tarjetas de crédito se llevan 3% de las operaciones", al
aludir al tema que actualmente se debate, en cuanto a la reducción de las
comisiones, en el Congreso de la Nación. El Senado dio media sanción a la baja
de aranceles de las tarjetas con una reducción que va del 3% al 1,5% en las
tarjetas de crédito y de 1,5% a 0% e las de débito.
De acuerdo a la CAME, en los últimos 12
meses, los comercios le transfirieron a los bancos $ 14.563 millones por
comisiones de ventas con tarjetas de débito y crédito. Las comisiones de
Tarjetas de Crédito son en Perú 1.5 % al 2 %; en Brasil y Chile 1.30%",
sostiene el informe.
En cuanto a la intermediación comercial, de
acuerdo al Indice de Precios de Origen del Productor al Consumidor de acuerdo a
la CAME en promedio es de 5,1 veces. En julio, en promedio, el productor
recibió el 27,9% del costo pagado por el consumidor en góndola por el alimento,
con un aumento de 2,7 puntos porcentuales frente a la participación obtenida en
junio y de 4,9 puntos frente a la obtenida en mayo pasado.
Los alimentos con menos participación del
productor en el precio en julio fueron la pera, el limón y la mandarina donde
el cosechador recibió apenas el 9% del valor por cada kilo, indica el informe.