Artesanas de Belén piden reconocimiento y aseguran escasas ventas
Son dos hermanas que llegan de Belén desde hace 35 años que ven al Poncho como algo más que una oportunidad de vender. Sin embargo, piden que se reconozca al artesano del interior. Advierten sobre el fin de la tradición.
Las hermanas Raquel de Fátima Zabala Delgado y Simona del
Carmen Delgado son dos tejedoras oriundas de la ciudad de Belén, que participan
en el Poncho desde hace 35 años.
Ubicadas en el acceso al pabellón 1, muestran una amplia
oferta de prendas en lana de oveja, llama y vicuña.
Cuarta generación de artesanas en la familia, estas dos
hermanas lamentan que serán las últimas, porque los jóvenes no se muestran
interesados en seguir la tradición.
Pero además pidieron que de alguna manera se dicte una ley
que las contemple como trabajadoras independientes y puedan jubilarse. "Es un
trabajo muy sacrificado y necesitamos un reconocimiento”, señalan.
No obstante, ambas se manifiestan muy contentas de
participar. "Yo soy muy feliz con esta fiesta”, sostiene Simona Delgado, quien
recordó las primeras épocas cuando se hacía en la Manzana del Turismo y armaban
su stand en una carpa. Luego en el polideportivo con las incomodidades que
pasaban, hasta que se construyó el Predio Ferial, al que destacaron como una
forma de darles el respeto que se merecen.
A mitad de la fiesta, señalaron que las ventas este año
vienen a ritmo lento, y lo atribuyeron al hecho de que no hicieron coincidir la
fiesta con las vacaciones de Buenos Aires, de donde generalmente llegan los
turistas con mayor poder adquisitivo.
Es que un poncho de vicuña cuesta desde 14 mil pesos en
adelante, una cifra que para el catamarqueño promedio es inalcanzable.
También es cierto que se trata de un trabajo sumamente
sacrificado, desde el hilado hasta los detalles finales que demandan meses de
dedicación.
Entonces la gente se acerca, pregunta sobre las prendas, los
precios y sigue caminando.
De todas maneras, las hermanas Delgado se sienten muy
satisfechas, y afirman que seguirán viniendo porque el Poncho va más allá de
las ventas.
Fuente: beleninfo.com.ar