Artesanos de \"alma\" fueron los que tejieron el poncho del Papa

Cerca del mediodía de ayer, una gran noticia llegaba a tierras catamarqueñas, y fue que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner entregó en manos del Papa Francisco un poncho de vicuña realizado con manos catamarqueñas. La Profesora en Técnicas Textiles, Mirta Rodríguez, quien es coordinadora del programa textil en la Casa de la Puna, contó cómo se realizó el poncho que hoy está en manos del Papa.

Artesanos de la Casa de la Puna
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La Casa de la Puna se encuentra ubicada en proximidades del Predio Ferial, en calle Recalde y Padre Dagostino, donde trabajan 80 tejedoras artesanas de nuestras tierras. Ellas son las protagonistas del poncho de vicuña que entró en la historias del mundo por haber sido entregado al primer Papa argentino y de América.

La Profesora en Técnicas Textiles, Mirta Rodríguez, quien desempeña funciones en la Casa de la Puna, contó cómo se realizó el poncho que hoy está en manos del Papa. “Somos un equipo de profesionales que estamos trabajando en todas las áreas, desde la comercialización, la mirada social, desde la educación fundamentalmente porque en estos programas de inclusión primero debemos educar”, manifestó.

“Las personas que vienen acá desconocen todo el oficio. Nosotros los preparamos desde la educación, y que les guste este oficio maravilloso que se está perdiendo”, indicó remarcando que “es un producto rentable, porque con solo nombrar vicuña ya está vendido”.

“No se va a hablar más de artesanos aislados, que de vez encuando venden una mantita o está el intermediario, es totalmente distinto”, agregó.

El poncho de vicuña que entregó la presidenta en manos del Papa Francisco fue realizado por este grupo de beneficiarios de este programa textil y que tienen ganas de trabajar por su bienestar social.

“El día viernes, el intendente Raúl Jalil, me llama para preguntarme que tenía de prenda. Entonces le dije que había bufandas, media mantas y ponchos porque estamos entrando en la etapa de la producción, estamos saliendo de la capacitación. Le dije que teníamos un poncho maravillosamente realizado y confeccionado. Me hablaron de Presidencia de la Nación que debíamos enviarlo. El viernes el poncho viaja, a las seis de la tarde, y se lo lleva a Presidencia de la Nación con los certificados de autenticidad, envuelto con un papel de seda de color blanco y lo puse dentro de una cajita que la compré también en Catamarca”, contó la profe Rodríguez sobre el viaje del poncho que llegó a manos del Papa.

Se trata de un poncho de vicuña tradicional. “Todos los Papas ya han tenido un poncho de vicuña de manos catamarqueñas, pero lo importante de este poncho y a diferencia, que este es un grupo de excluidos, de personas que no tienen trabajo, no artesanos de tradición, no hay ningún artesano de tradición”, dijo.

“Estamos armando grupos asociativos que van a trabajar en la fibra de llama como en la de vicuña”, remarcó.

“Gracias al Licenciado Raúl Jalil que creyó en este programa, y que entendió que lo único que nos puede sacar del estado de desocupación y door es el trabajo”, expresó.

Detalles del poncho

Fue realizado con fibra de vicuña de la Cordillera de Los Andes. “Es una fibra muy limpita que no tiene arena volcánica, no se pone pesada, es de color rojizo, que se le llama vicuña colorada, que tiene un pelo mucho más largo y de un color más definido, es un marrón pero con un pequeño tinte rojizo, como un color aterciopelado. Esa fibra fue seleccinada en el programa para hacer determinadas prendas”, detalló.

Un poncho de este tipo que fue entregado en manos del Papa lleva un trabajo de tres meses aproximadamente. Un poncho realizado por todas las manos.

“El valor histórico que tiene este poncho es irreproducible”, concluyó la profe Rodríguez.

En la foto, la Sra. Rodríguez y el grupo artesanos que trabajan en la Casa de la Puna, donde se tejió el poncho para el Papa Francisco.

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