Asesinan en Tucumán, a padre de policía catamarqueño
Se trata de un hombre identificado como Jorge Saac, de 53 años, padre de un policía catamarqueño que trabaja en la comisaría de La Merced, que fue asesinado en la ciudad de Alberdi, provincia de Tucumán.
Hace dos meses, Jesús Argentino Saac abandonó las máquinas trilladoras de los campos de Córdoba para regresar a su Alberdi natal. \"Ya estoy viejo para vivir tan lejos. Y los extraño mucho\", le explicó a su esposa, Mariela. Ella y sus cuatro hijos lo recibieron con los brazos abiertos.
Saac tenía 53 años, pero no dudó en cambiar de oficio. Con sus ahorros pagó un Fiat Palio rojo, se acercó a una empresa de remises de Alberdi y comenzó a trabajar con su auto.
De tanto en tanto, se alternaba con su hijo David, que también es oficial de Policía en Catamarca. Pero era Jesús Saac quien pasaba más tiempo al volante.
El sábado al mediodía, comió con su familia, se subió al Palio y salió a buscar pasajeros. No volvieron a verlo.
\"Yo pensé que quizás mi papá se había dormido o había hecho un viaje largo. Pero me parecía raro que no me hubiera avisado nada. Lo llamaba por teléfono y no contestaba. Hasta que el domingo a la tarde atendió una chica y me dijo que se había ido con un tal Federico a la cancha de Marapa, que llamara más tarde\", dijo David, de 23 años. Horas después, cuando insistió por teléfono, la desconocida le cambió de postura y dijo que esa línea no le pertenecía a ningún remisero. \"Y no molestés más\", dijo antes de cortar.
Los demás hijos de Saac ya habían recorrido todos los sitios que frecuentaba el chofer desaparecido. Nadie sabía nada de él. Así que decidieron acudir a la Policía.
Otro caso, la clave
El domingo, una mujer entró a la comisaría de La Cocha. \"Mi hija de 17 años se ha escapado ayer de mi casa. Estaba con su ex novio, un tal Juan\", les dijo a los policías. Y les dio el número de celular de la joven. Pero ella no contestaba los llamados ni los mensajes de texto.
A unos 22 kilómetros de allí, los familiares de Saac también buscaban desesperadamente al remisero. Nadie imaginó que ambos casos estuvieran vinculados.
El lunes a la tarde, personal de la comisaría de Alberdi, a cargo del oficial Marcos Barros, encontró a la menor desaparecida en la terminal de ómnibus de esa localidad. Estaba sola y había decidido regresar a su casa.
Los investigadores la llevaron a la comisaría. Allí, la adolescente rompió en llanto y les dijo a los policías que había sido violada por su ex novio, explicaron fuentes cercanas a la causa. \"Dijo que ese tal Juan, de unos 23 años, y un amigo de este, menor de edad, la habían pasado a buscar en un Palio rojo\", comentó una fuente.
Cuando la adolescente mencionó la marca y las características del automóvil, los policías supieron en el acto que se trataba del vehículo de Saac.
Una comisión de agentes al mando de los comisarios José Díaz y Juan Carlos Flores partió en el acto en busca del cómplice del tal \"Juan\". Al aprehenderlo, obtuvieron un dato clave: el Palio rojo estaba en el barrio Mataderos, de Alberdi; el cuerpo del chofer, en unos cañaverales de la localidad de Donato Álvarez, a unos cuatro kilómetros de allí.
A golpes
Saac fue asesinado a golpes en la cabeza. Todo parece indicar que el motivo del crimen fue el robo. Los dos homicidas habrían abordado el Fiat en la zona de Villa Belgrano. No se sabe a dónde pidieron ir. Pero, en el trayecto, intentaron quitarle el auto al remisero. El espejo retrovisor roto es un fuerte indicio de que Saac trató de resistirse al asalto. Los delincuentes no le tuvieron piedad: con una piedra o con un hierro le dieron una brutal paliza.
La hipótesis principal es que los asaltantes abandonaron el cuerpo entre las cañas y se escaparon en el Palio. Luego, se cree, Juan buscó a su ex novia y ambos estuvieron juntos toda la noche. En algún momento, según esta versión, su cómplice se bajó del vehículo y fue a su casa, donde finalmente lo arrestó la Policía.
La fiscala Juana Juárez de Durand solicitó la captura del muchacho prófugo. Personal de la Brigada Sur, a cargo del comisario Héctor Albarracín, realizó rastrillajes por varias localidades de esa zona, pero no aparece por ningún lado.
Lo que más indignó a los investigadores fue el motivo por el cual Juan habría cometido el terrible crimen. Según la Policía, el muchacho estaba desenfrenado por reconciliarse con su ex novia. Y para encontrarla necesitaba el auto de Saac.
Fuente: La Gaceta.