Atacaron la Basílica, donde el papa Francisco definió su vocación
La Basílica de Flores marcó la vida del Francisco. Tanto que es allí donde se inicia el tour papal que se adentra en diversos lugares del barrio por los que pasó Jorge Mario Bergoglio su juventud. El jueves, el lugar fue objeto de un acto de vandalismo con consecuencias irreversibles.
La Basílica de Flores marcó la vida del
Francisco. Tanto que es allí donde se inicia el tour papal que se adentra en
diversos lugares del barrio por los que pasó Jorge Mario Bergoglio su juventud.
El jueves, el lugar fue objeto de un acto de vandalismo con consecuencias
irreversibles.
La imagen de San José, ubicada en la entrada
de la iglesia, fue atacada por desconocidos en la madrugada. Según dijeron
vecinos, cerca de las tres de la mañana personas aún no identificadas
sustrajeron la figura del "santo silencioso" del soporte de vidrio en
el cual estaba exhibida, tras destrozarlo con una baldosa.
La imagen fue arrojada sobre la vereda, donde
quedó partida. Y los pedazos fueron desapareciendo en cuestión de horas.
Sin los restos, la recuperación de la imagen
es imposible. Ahora el vidrio fue repuesto, pero aún no pudo ser sustituida la
figura.
La obra de San José tenía un valor artístico,
cultural y religioso muy importante para el barrio, ya que permaneció durante
muchos años en la entrada de esa basílica, ubicada en avenida Rivadavia 6950,
frente a la plaza Pueyrredón, popularmente conocida como plaza Flores.
Fue a través de esa misma Basílica San José que
un joven Jorge Bergoglio, vecino de ese barrio, se vinculó a la iglesia
católica y decidió dedicarse al sacerdocio.
El 21 de septiembre de 1953, antes de ir a
celebrar el Día de la Primavera con sus amigos, Bergoglio decidió pasar por el
templo de Flores para rezar y confesarse. El ahora Papa reveló años después de que durante esa confesión recibió
"el llamado divino" que lo comprometería para siempre con el servicio
a la iglesia.
Ese día, Bergoglio suspendió el pic-nic del
Día del Estudiante y fue derecho a su casa a meditar sobre lo que había
ocurrido. Cuatro años más tarde, el joven feligrés de San José de Flores
ingresó en el Seminario Arquidiocesano para iniciar su carrera pastoral.
La iglesia San José de Flores fue elevada a
la categoría de Basílica por el Papa Pío X el 28 de abril de 1912. El 28 de
octubre de 1996 tuvo lugar la Coronación Pontificia por Pío XII de la imagen de
San José que se venera en el altar mayor.
Flores fue hasta hace décadas un barrio
residencial elegido por miles de vecinos por su belleza y su ambiente ameno.
Sin embargo, hace tiempo que la marginalidad gana terreno. De hecho, la zona
donde está emplazada la Basílica está rodeada por casas tomadas y quienes la
frecuentan denuncian a menudo hechos de inseguridad.