Atlético de Tucumán ascendió a la 1ra. División de la AFA
Atlético de Tucumán goleó y logró el ansiado ascenso a la Primera de AFA. En este mundo donde no existen las medias tintas, el “Decano” terminó de robarse los aplausos en su penúltima presentación, la última en el Monumental de la temporada y la más sabrosa de todas. Atlético es de Primera gracias a una idea de juego que tuvo sus altibajos, pero que al fin y al cabo superó sus propios fantasmas hasta convertirse en un equipo pleno de realidad.
Ayer dio el paso que le faltaba y lo hizo
como si sus pies dorados fueran de plomo. Firme, sin titubear. Y así,
despeinando al minuto de juego cualquier intención de presión, se encontró con
un penal, una magnífica definición de "Pulguita” y con más de medio ascenso en
el bolsillo. Listo, palo y a la bolsa. Porque a partir del tercer minuto,
Atlético jugó como campeón que es ante un Los Andes lleno de dudas, mostrándose
como un rival inferior. Ni vio la pelota el "milrrayitas”, apenas si pudo
contar con la astucia de su arquero. Si Maximiliano Gagliardo no hubiera estado
ayer custodiando sus tres palos, Los Andes no perdía 5 a 0, perdía por 10
goles, mínimo.
No hubo punto de comparación, tampoco
duelo. El anfitrión fue el dueño de toda la atracción, al punto de que Cristian
Lucchetti apenas si se ensució las ropas, pero ya sobre el cierre, cuando ni un
milagro podía quitarle al "decano” lo que ya era suyo por elección y
convicción. Atlético no es de Primera por haber ganado el partido decisivo de
ayer. No. Atlético es de Primera porque demostró ser el mejor de todos de punta
a punta, aun cuando en épocas no muy lejanas la cima y el título tenían ojos
únicamente para Patronato.
Los jugadores apostaron por la suya, al
fútbol vertical, al fútbol que invita al error del contrario, al fútbol que no
perdona si las chances de gol están.
Atlético fue eso en la recta final de la
divisional, un cazador furtivo, impiadoso ante las licencias ajenas. Cuando
pudo morder, mordió, y cuando tuvo que defenderse lo hizo. Atlético es de la
Primera porque se formó como grupo y todos sus integrantes aportaron lo
necesario, desde el más relegado al titular indiscutido.
Por eso anoche se gritaron los goles con
tantas ganas. "Pulguita” cumplió desde los 12 pasos, después llegó el doblete
de Molina, el gol en contra de Markunas y el cabezazo de Menéndez. Y a gozar.
Atlético es otra vez de Primera. Y bien merecido lo tiene.