Auditorias políticas

Creer o reventar, oficialismo y oposición, reales, es decir el oficialismo corpaccista y la oposición castillista, atraviesan procesos idénticos: una salvaje auditoria para estimar con la mayor precisión posible el capital político que la llevó a una a la gobernación y al otro a la jefatura del radicalismo durante los últimos 20 años.

Lucía Corpacci junto a intendentes kirchneristas.
POLITICA

En la tradición peronista las auditorias son siempre complejas, porque los oficialismos partidarios no son lo que parecen ser; lo mismo ocurre con las oposiciones partidarias, que solo ejercen el rol opositor para cotizarse, nunca, o muy pocas veces en realidad, para jugarse en serio. Paso antes y pasa ahora.

Una primera medición arroja un resultado esperable para el oficialismo de Casa de Gobierno, que tiene decidido buscar la reelección de Lucia Corpacci en el 2015.

Esa candidatura apoyaron en el encuentro celebrado en Villa Parque Chacabuco, celebrado ayer, en el que participaron los intendentes Francisco Gordillo (Pomán), Daniel Polti (Recreo), Pío Carletta (Icaño), Gilberto Santillán (Londres), Natalia Soria (Valle Viejo), Ariel Ojeda (El Alto), Arnoldo "Nolo” Ávila (Belén), Lucas Carrazana (Saujil), Marcelo Saavedra (Los Varela), León Mendoza (San José), José Yapura (Pozo de Piedra), José Figueroa (San Fernando), Marcelo Villagra (Hualfín), Osvaldo Gómez (La Puerta), Carlos Luna (Mutquín), Juan Carlos Espinoza (Aconquija) y hasta una representación de Jorge Andresch (Santa María).

En el frente interno al corpaccismo solo quedaron anotados tres intendentes, Raúl Jalil (Capital), Hugo Ávila (Tinogasta) y Elpidio Guaraz (Santa Rosa).

En el radicalismo, lo que le toca vivir a Oscar Castillo, como verdadero jefe del radicalismo, es menos lineal, más complejo.

Otrora defensores ultras de Castillo pretenden hoy aparecer ante la sociedad como portadores sanos del virus castillistas. Habrá que ver en definitiva si los nuevos jefes toleran placenteramente un asociado poderoso en espacios claves de la geografía política radical. Castillo ya lo hizo con Brizuela del Moral; habrá que ver que hace Guzmán llegado el momento y como se interpreta esa convivencia teniendo en cuenta que el guzmanismo se presenta como un proyecto alternativo al castillismo, donde solo un reacomodamiento de piezas no sería bien visto.

Esas lógicas tienen impacto en las listas de candidatos para el 2015: ningún verdadero jefe está dispuesto a pagar con casilleros en las listas a nadie que no sea de su efectiva propiedad. Así lo hizo Castillo para octubre pasado; ¿lo hará Guzmán el año que viene?, ¿habilitara la reelección de Castillo en el senado?

En el caso de la oposición radical, su realidad precisa de nuevas ideas que sus dirigentes no parecen en condiciones de suministrar.

Podés leer también