Aumnos del Hood en instancias decisivas de la Olimpíada de Astronomía
Ignacio Haddad Nóblega y Martín Heredia, alumnos de 3° y 6° año del secundario, del Instituto superior Enrique Guillermo Hood, pasaron a la final de la Olimpíada Nacional de Astronomía, que se llevará a cabo en el Observatorio Astronómico de Córdoba los días 7, 8 y 9 de noviembre.
Dichos alumnos asisten a un taller en contraturno denominado “Guías Astronómicos” que dicta el profesor Diego Jaimez desde el año 2017.
“Las actividades específicas que se desarrollan en el mismo son principalmente el reconocimiento de las constelaciones con sus estrellas más importantes, características como las distancias, colores, magnitudes. Además pueden reconocer fácilmente los planetas que se encuentran en el firmamento y realizar observaciones con el telescopio. Conjuntamente a esto, se le suma teoría variada sobre los secretos del universo y noticias astronómicas actuales”, argumentó Jaimez.
“En el año 2017 se participó con los alumnos del taller en distintos eventos de divulgación astronómica tanto local como nacional, y con un año de trabajo y sumado al entusiasmo de los alumnos de querer participar en la Olimpíada de Astronomía se decidió inscribirlos en el examen de preselección 2018, obteniendo (por ser la primera vez que el Colegio participa en este tipo de Olimpiada) excelentes resultados, Ignacio se encuentra 6to en nivel I y Martín 11avo en nivel II de un total de 280 alumnos participantes de todo el País”, explicó.
El profe también agregó que cuenta con todo el apoyo de la Directora del Nivel, Prof. María Frias.
En cuanto a la modalidad de la competición en la instancia final, manifestó que es individual y se presentan diez hojas con distintas problemáticas, teóricas y prácticas. Se deben resolver en cuatro horas, lo que da un puntaje.
Luego hay otra instancia, en la que se trabaja en un planetario donde los alumnos deben responder a preguntas prácticas. De acuerdo a astrónomos, los problemas son los que se dan en tercer año de la carrera de astronomía, es decir, un nivel de exigencia alto.