Barcelona goleó con tres de Suárez y juega la final con River
Con tres goles del uruguayo Luis Suárez, el conjunto catalán venció al Guangzhou y ahora definirá el Mundial de Clubes, frente a River Plate, el próximo domingo, a las 7.30 hs. La "Pulga", que padece un cólico renal está en duda para la final. Hoy tampoco jugó Neymar, para los catalanes.
A pesar de la ausencia de dos de sus
principales figuras, el elenco español se impone en las semifinales del Mundial
de Clubes en Yokohama y consigue su clasificación a la final del domingo en la
que espera River.
Sin Lionel Messi, ausente por un cólico
renal detectado en la noche previa al choque, y con Neymar con una lesión
fibrilar, Barcelona supera por 3 a 0 a Guangzhou Evergrande de China con tres
tantos de Luis Suárez en el final del primer tiempo.
El rosarino fue medicado por los intensos
dolores y se espera su evolución para determinar si podrá estar presente en los
próximos compromisos en Japón.
Las ausencias no modificaron la idea de
juego del elenco catalán pero le quitaron explosión y desequilibrio en ataque,
lo que quedó reflejado en la falta de situaciones de peligro y en la
deficiencia para encontrar espacios.
Desde el comienzo Barcelona tomó la
iniciativa del juego, con presión en campo rival y recuperaciones rápidas fue
encerrando a su adversario, que aceptó el rol defensivo y solo intentó
inquietar a través de contraataques y pelotas paradas.
El Guangzhou sufrió la lesión del lateral
izquierdo Zheng Zou, que sufrió una fractura en su pierna izquierda tras un
forcejeo con Dani Alves y debió abandonar el campo de juego a los 31 minutos.
Los catalanes no reflejaron su dominio en
situaciones de peligro y carecieron de profundidad. Solo un tiro libre de
Rakitic que dio en la barrera y un mano a mano que Munir no pudo definir ante
la salida del arquero, fueron las únicas situaciones de peligro hasta el tanto
de Suárez.
A los 38' un remate del croata que el
portero chino no pudo controlar le dio la posibilidad a Luis Suárez de abrir el
marcador.
Tras el gol se vio lo mejor del Guangzhou,
que intentó ir al ataque y contó con algunas pelotas paradas, en una de ellas
un buen cabezazo de Elkeson obligó a una estirada salvadora de Claudio Bravo.
En el complemento, el uruguayo volvió a
anotar cuando se jugaban cuatro minutos tras un pase filtrado de Iniesta y
completó el hat-trick a los 67 con un penal.