“La batalla cotidiana se libra todo el año en el hogar”
Lo dice Juan García, Investigador de la Universidad de La Plata, frente a la explosión poblacional del mosquito Aedes aegypti durante el verano. Por recomendación de los científicos, las campañas públicas de prevención harán mayor eje en el involucramiento ciudadano.
Como todos los años desde que se conocieron en Buenos Aires
los primeros casos de dengue y zika, las recomendaciones sanitarias continúan
siendo las mismas. Sin embargo, en la búsqueda de frenar la expansión del
insecto transmisor de los virus, actualmente las campañas públicas profundizan
con mayor énfasis en la comunicación y concientización ciudadana acerca de
estas acciones.
Es fundamental no acumular basura, usar mosquiteros,
destapar los desagües para desalentar estancamientos y dejar de conservar agua
en recipientes como macetas, envases, o diferentes tipos de depósitos. Así lo
asegura Juan García, especialista en mosquitos de la Universidad de La Plata
(UNLP), en diálogo con la Agencia CTyS-UNLaM, y destaca que "el Aedes aegypti
es estrictamente doméstico y llevar adelante estas medidas permiten eliminar al
50% de su población”.
Una nueva medición del Grupo de Estudio del Mosquito (GEM)
de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos
Aires detectó un aumento de la presencia del vector en todo el territorio
porteño. La llamada "explosión poblacional” se vincula íntegramente con los
hábitos humanos y el incremento de la temperatura.
"El proceso se produce siempre a fines de diciembre al
acentuarse el calor y se potencia con el movimiento de la gente entre los
países más vulnerables que son Bolivia, Brasil y Paraguay”, explica García,
investigador del Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (CEPAVE) que
depende de la UNLP y el CONICET.
A fin de año se inicia la gran expansión, con picos en
enero, febrero, marzo y mediados de abril. Por tal motivo, las fumigaciones en
espacios verdes y vía pública se vuelven poco efectivas ya que la batalla
cotidiana se libra en el hogar. Los huevos y las larvas permanecieron en sus
criaderos durante toda la temporada y, una vez que se convierten en adultos, la
acción ya es tardía, explican los expertos.
El especialista asegura que el esfuerzo por la prevención
"hay que hacerlo durante todo el año” y recomienda a las administraciones
públicas "asesorar al vecino y, cuando hay casos registrados, actuar
directamente para evitar el contacto de los sujetos vulnerables con los virus
del dengue, chikungunya y zika”.
En esta nueva interpretación del trabajo de prevención, el
Estado propone una planificación basada en la situación epidemiológica, que
promociona el descacharreo, la capacitación a promotores que actuarán como
multiplicadores de las prácticas aconsejables, y la llamada "sensibilización”
barrial, entre otras acciones en el territorio.
Según la web de la Ciudad de Buenos Aires, actualmente se
desarrollan actividades comunicacionales apoyadas en el ciclo de reproducción
del Aedes aegypti para generar "cambios de hábito, el reordenamiento ambiental
y la participación ciudadana en las acciones de control y reducción de riesgos”.
Con el mismo fin se entrega de folletería, materiales gráficos, y educativos.
Agentes comunales que ingresan al domicilio junto al dueño
del hogar para eliminar los cacharros y ciudadanos que reciben charlas
introductorias orientadas a que ellos mismos sean replicadores de sus pares
forman parte de las novedosas acciones de prevención que el Gobierno impulsa a
nivel comunitario con herramientas al alcance de todos.
Fuente: Agencia CTyS-UNLaM