Belgrano pasó a 8vos. de la Copa Argentina
En San Luis, el Pirata derrotó al Dragón por 3-2 y se metió en los 8vos. de final de la Copa Argentina, donde, desde ya, espera, por Gimnasia de Mendoza o Independiente de Avellaneda.
Belgrano y un partido “de locos”: venció 3-2 a Defensores y se metió en octavos. El equipo del ascenso, que lo ganaba dos veces por Aguirre, terminó con 9 y en el final se le fue encima al árbitro Martínez. Passerini (penal), Compagnucci y Ostchega marcaron para los cordobeses, que sufrieron la roja de Uvita Fernández.
“El Pirata” se impuso con tantos de Passerini (penal), Compagnucci y Ostchega. Lo perdía en dos ocasiones y logró revertirlo. Fernández se fue expulsado en “El Celeste”, mientras que en el “Dragon” vieron la roja Aguirre y Benítez. En una noche cargada de emociones en los dieciseisavos de final de la Copa Argentina, Belgrano protagonizó una remontada inolvidable para vencer 3-2 a Defensores de Belgrano y sellar su pase a los octavos de final.
"El Pirata" mostró garra, corazón y una determinación inquebrantable para revertir un partido que por momentos parecía perdido. El encuentro comenzó cuesta arriba para los cordobeses.
A los 7 minutos del primer tiempo, Ezequiel Aguirre abrió el marcador para "El Dragón", silenciando a la hinchada celeste con un gol que ponía en ventaja al equipo bonaerense. Belgrano, lejos de rendirse, encontró la igualdad antes del descanso gracias a un penal convertido por Lucas Passerini, quien no titubeó desde los doce pasos para poner el 1-1.
En el complemento, el partido se tornó aún más vibrante. A los 14 minutos, Aguirre volvió a aparecer para firmar su doblete y devolverle la ventaja a Defensores, haciendo soñar a los suyos con la clasificación.
El 2-1 parecía un golpe duro para Belgrano, que veía cómo el sueño de avanzar se complicaba. Sin embargo, la expulsión del propio Aguirre a los 21 minutos, tras una fuerte infracción, cambió el rumbo del encuentro. Con un hombre más, "El Pirata" olió sangre y fue por todo.
Apenas un minuto después de la roja, Pablo Compagnucci aprovechó el envión anímico y marcó el 2-2 con un gol que hizo estallar a la parcialidad cordobesa. El empate reavivó las esperanzas, y Belgrano se lanzó con todo en busca de la hazaña.
A diez minutos del final, llegó el momento cúlmine: un centro preciso encontró la cabeza de Tobías Ostchega, quien conectó un frentazo inatajable para desatar la locura en las tribunas y poner el 3-2 definitivo.