Bicéfalos y Acorallados: danza ritual desde los ecos del tiempo
El público colmó la Casa de la Cultura de Catamarca para presenciar, la noche del jueves 28 de mayo, el estreno de “Bicéfalos y Acorallados”, una innovadora puesta en escena donde la danza retoma elementos rituales para traer desde los ecos del tiempo historias de chamanes y espíritus sagrados.
La obra, realizada a partir de una beca grupal del Fondo
Nacional de las Artes, cuenta con dirección de Víctor Aybar, quien también es
la figura central del espectáculo del que participan Noelia Barros, Valeria
Berrondo, Paula Novaro, Andrea Corbalán, Ariadna Leguizamón, Karin Haddad,
Virginia Coll, Luciana Nieva Bustamante y Ana Aybar.
A partir de una idea e investigación sobre discursos
poscoloniales en la danza, realizada por Gonzalo Reartes, los integrantes del
grupo Pulsiones Danza sumaron su búsqueda estética. Haciendo una suerte de
"arqueología del movimiento”, indagaron sobre la iconografía presente en
cerámicas y pictogramas para insuflarles vida a esas figuras y ponerlas a
bailar así, sin más, en el presente.
Lejos de la tradición folklórica establecida, la obra
(re)crea la danza ancestral e invita a sumergirse en las culturas precolombinas
que habitaron el noroeste argentino. La Pachamama, onmipresente, es el universo
que cobija rituales y prácticas traídas al presente desde la expresión
corporal.
Un chamán que cumple ritos de iniciación y que atraviesa
momentos de éxtasis tras beber alucinógenos. Divinidades que asumen la forma de
suris, yaguares y serpientes de dos cabezas aparecen y desaparecen de escena
como espíritus en trance.
La composición escénica va a tono con una selección musical
que trae al presente coplas en quechua recuperadas por Leda Valladares e
Isabella Ares. Y así, aunque las coplas no hayan sido hechas para ser bailadas,
en "Bicéfalos y Acorallados” los cuerpos en danza marcan el ritmo de la
historia.
Con el estreno de la obra, señaló Víctor Aybar, concluye el
proceso de trabajo financiado por el FNA. La expectativa ahora es hacerla
circular –sumando una charla o debate- por otros espacios escénicos y por
escuelas, teniendo en cuenta el aporte desde el punto de vista educativo.