Bioarte: la otra cara de la ciencia
Es una disciplina dedicada a la creación artística a partir de herramientas de la ciencia y de la tecnología. La investigadora mexicana Edith Medina narra de qué se trata esta tendencia y cuenta su experiencia individual en un área que genera controversia en el mundo académico y social.
Imagine un mundo en donde una obra de arte pueda ser creada
a partir de lágrimas, piel humana o cualquier tipo de tejido vivo. Un mundo en
donde, al apagar la luz, los conejos se vuelvan fluorescentes. Este espacio
existe, y se llama "bioarte”. Se trata de una corriente artística contemporánea
que experimenta y representa la relación simbiótica que existe entre la
sociedad, el arte y el desarrollo de la biotecnología.
En los años setenta, el pintor y grabador estadounidense
George Gessert se convirtió en pionero de éste área al realizar sus primeras
obras mediante la hibridación de plantas silvestres. En su trabajo, al cual
llamó "arte popular genética”, buscaba – a través de la ciencia- resaltar la
belleza estética de distintas especies de plantas y flores ornamentales.
Por otra parte, en el año 2000, el artista brasileño Eduardo
Kac se convirtió en un precursor al presentar su obra "Alba”: un conejo al que,
en su estado embrionario, le fue inyectado un gen responsable de la proteína
que produce la fluorescencia. Si bien esta nueva propuesta generó distintos
debates sobre hasta qué punto puede llegar la ciencia, al mismo tiempo disparó
una nueva tendencia artística que fue creciendo año tras año.
Luego de Kac, muchos investigadores latinoamericanos
comenzaron a formarse en esta disciplina. Este es el caso de Edith Medina,
Licenciada en Relaciones Internacionales de
¿Cómo se aproximó a esta temática y qué fue lo que le llamó
la atención para inclinar su formación hacia el bioarte?
Luego de tomar un curso de Filosofía de
¿Cómo fue la experiencia de incursionar en una temática poco
explorada como ésta?
Mi incursión fue como investigadora generando proyectos que
se tradujeron en conferencias, artículos, talleres y seminarios sobre la
relación entre arte, ciencia y biología. En el 2007 dí el primer curso de
bioarte en México en el Laboratorio Arte Alameda y en el 2010 recibí la beca
del Programa de Apoyo a
¿Por qué elige el cuerpo humano como "materia prima” para
realizar sus obras, y cómo vincula esta elección con el aspecto biológico?
Tomo como punto de partida elementos orgánicos residuales o
que formen parte del cuerpo. Utilizo desde cabello y lágrimas hasta piel
muerta, y me apoyo en el uso de bacterias, microorganismos y diversas ramas de
la ciencia: biología, bioquímica, microbiología, entre otras. Yo entiendo a mis
obras como procesos de investigación que parten del motivo del cuerpo. En ese
sentido, el carácter de involucrar los procesos científicos y artísticos es
algo integral en mi trabajo que no implica sólo mi corporalidad, sino también
la de otras personas. Asimismo, también suelo vincular circunstancias o hechos
determinados y estructurarlos en una imagen de lo que pienso que puede
construirse como una posible pieza, y allí comienzo con la investigación acerca
del proceso material, el aspecto técnico, sus complicaciones y su preservación.
No son piezas que puedan producirse en un corto plazo, sino que me lleva
alrededor de un año poder integrarlas entre el proceso de investigación, la
metodología y la exhibición.
Como investigadora, ¿cuáles son los factores que la inspiran
para combinar arte y ciencia en un mismo trabajo?
Integro a mis obras desde dos apartados: el iconográfico
científico y el social. Sobre el primer aspecto, soy una gran estudiosa de la
estética que se genera en la ciencia, de los imaginarios visuales y estéticos
que derivan del estudio de los organismos que se apoyan en las diversas
herramientas de visualización científica. En su gran mayoría, empleo
metodologías que los naturalistas del siglo XIX usaban para sus
investigaciones, como ilustraciones, dibujos, bitácoras y ensayos visuales, de
tal manera que mis trabajos puedan ser replicados por otros.
Por otra parte, desde el lado social siempre tiendo a
vincular procesos de construcción social que están en mi contexto con procesos
de construcción científica sobre los elementos que esté empleando en mi obra.
Por ejemplo, me pregunto cuál es la consideración científica de una lágrima y
el llanto: cómo se integra, su composición bioquímica, su importancia para el
cuerpo y su edificación social vinculando a la ciencia. Para esto, estudié cuál
es el género que más llora, cómo influencia al otro la idea de llorar, cuándo
se llora, y cuál es la construcción social sobre el llanto entendido desde
sociología y la antropología social.
El arte, la ciencia, y un debate abierto
A pesar de que la modificación genética para obtener
fluorescencia existía previamente a la obra de Kac, su trabajo fue criticado
por distintos sectores que entendían al bioarte como una herramienta para
"cosificar” a los seres vivos a través de la manipulación genética sin
consentimiento.
¿Qué opina sobre estas miradas?
A lo largo de la historia de la biología y las ciencias de
la vida, el proceso de cosificación de elementos biológicos es una constante,
no sólo cuando hablamos de seres vivos, sino también el material orgánico,
genético y los datos biológicos. La pregunta realmente sería cómo regular una
industria que produce millones cada año comercializando material biológico,
cuando la mayoría de los ciudadanos desconoce el rango biopolítico que afecta a
las naciones y a su vinculación social.
Uno de los grandes méritos de GFP Bunny de Eduardo Kac fue
abrir un debate sobre los nuevos organismos que se están produciendo en el
campo de la ciencia, sea para investigación, alimentación o beneficio humano.
Lo que postuló Kac fue que, si esta modificación ya está ocurriendo, cómo sería
la relación de los seres humanos con este nuevo imaginario de organismos que en
calidad de "mutantes” entran en una constante relación con nosotros y el
espacio natural en el que nos desarrollamos. Actualmente, podemos encontrar una
variedad importante de organismos vivos modificados genéticamente, de los
cuales muchas personas desconocen. De hecho, luego de la obra de Kac, dos
empresas comenzaron a vender peces fluorescentes que actualmente podemos
comprar vía Internet, y no sólo peces, sino también ratones, plantas e incluso
gatos hipoalergénicos.
Lo que socialmente entendemos como vivo o elemento
biológico, dista mucho de lo que científica e industrialmente se estructura
como tal. La implicación y regulación de lo vivo es un tema pendiente para
muchos países porque cuando hablamos de ciencia, no sólo hablamos de centros de
investigación gubernamental, sino también de centros privados, de una oferta y
una demanda de elementos biológicos, de un mercado y una industria que rebasa
por mucho la consideración social que se tiene de la misma.
Edith Medina es Licenciada de la carrera de Relaciones
Internacionales en
Fuente: Agencia CTyS