Bólidos ruidosos y veloces circulan por La Ramadita

Los pobladores de La Ramadita, una localidad del Oeste catamarqueño, se han quejado ante las autoridades porque –según dijeron-, por la ruta circulan autos de competición a elevada velocidad y con escape libre.

INFORMACION-GENERAL

Por si acaso les sirva de consuelo a nuestros comprovincianos, le contamos que aquí, en la ciudad capital, ocurren cosas parecidas tanto en la ruta como en la zona urbana donde se practican “picadas” entre motos y autos por no citar otros “deportes” harto peligrosos y molestos para el vecino.

Una de las actividades más frecuentes suele desarrollarse en la Ruta 38, en el tramo comprendido entre la curva del ex hotel Sussex y  El Pantanillo.

Parece que esa parte de la ruta se presta para probar los autos de competición a los efectos de establecer datos relativos al “pique”, la velocidad máxima y algúna otra información  necesaria para “la puesta a punto”.

Para estos “test’s” eligen altas horas de la noche o de la madrugada por que a esa hora hay menos tráfico de vehículos. De lo que no hay ninguna seguridad es que no aparezca una vaca o un caballo en la ruta y arruine el “testeo”.

Cono se trata de autos de competición tienen escape libre y `producen un ruido que se escucha a varios kilómetros  de distancia. Nada que ver con el polaco Sobieslav Saszada con su Porsche 911, ganador de varios grandes premios cuyo motor de ocho cilindros producía un sordo murmullo apenas audible con lo que se demuestra que el escape libre no contribuye a mejorar las prestaciones, tema del cual nos hemos ocupado con anterioridad.

Lo cierto es que estas molestias son cosa de todas las noches y por lo visto no hay nadie que les ponga freno.

Se supone que un corredor de autos debe ser un individuo que además de condiciones especiales para el manejo de un auto preparado para correr, debe conocer al dedillo todo lo que tiene que ver con las disposiciones vinculadas al tránsito por calles y caminos de la Nación.

Sucede con bastante frecuencia que al auto de carrera lo trasladan por sus propios medios, ocasión en la que el supuesto émulo del españolísimo Carlos Sainz ignora todas las disposiciones habidas y por haber y se desplaza a velocidades mayores que las permitidas y hace la mayor cantidad de ruido posible. Como para que nadie ignore su presencia en la ruta y puede admirar su auto.

Por cierto  están los verdaderos profesionales del volante, los que trasladan el auto de carrera en un trailer o en un camión y pasan prácticamente desapercibidos. O que, en caso de trasladar el auto por sus propios medios, le colocan una sordina o silenciador en la cola del escape para aminorar el ruido.

Resulta llamativo que ningún inspector de tránsito o policía de una caminera tomen cartas en este asunto. Parece que un  auto lleno de letreros y con escape libre otorga chapa de “piloto de competición” y lo convierte en un intocable, revestido de impunidad y habilitado pata cometer toda clase de infracciones. A la imprudencia y a la irresponsabilidad le agregan la falta de respeto hacia las personas y al medio ambiente. Este es uno de los numerosos problemas existentes y que las autoridades que asumirán el 10 de diciembre tendrán que resolver. No es posible que se estén matando estúpidamente por no observar las disposiciones en vigencia. La aplicación de multas redimibles con dinero ya han demostrado su ineficacia. Se imponen  nuevas formas de sancionar  a los irresponsables y velar por la vida de las personas.

 

Podés leer también