Braga Menéndez explica cómo ganó CFK el 13 de marzo

El consultor de moda en la Casa Rosada explica que el 13 de marzo ganó la presidenta y cómo hizo para revertir 18 puntos de desventaja con los que Brizuela del Moral se animó a presagiar 20 de años más de poder. Sirve para comprender que el FCS tenía poco y nada por hacer con una pésima gestión de gobierno, un candidato pobre y la soberbia de tantos años de poder. Veamos:

POLITICA

¿Qué cambió en la imagen pública de la Presidenta desde la muerte de Néstor Kirchner?

Desgraciadamente, en este país, hay que morir para que tomen en cuenta a alguien. Antes decían que era corrupto y loco. Ahora, que es un santo. Cristina no cambió. El que cambió fue el pueblo, que se dijo: ‘No jodamos tanto y no hablemos tan irresponsablemente de nadie’.

Muchos analistas sostienen que Cristina mostró un perfil más conciliador desde la muerte del ex presidente.

En su último discurso público importante, el de Huracán, no habló distinto que otras veces. Fue un acto muy dolido y fuerte, pero no distinto. Ninguna persona cambia tan rápido. Esas son especulaciones que hace la prensa grande para tener de qué morfar. Cristina no cambia, cambió la sociedad. Ella es una mujer más triste, pero nada más.

¿Cómo se suplirá la figura de Kirchner como armador político en un escenario donde proliferan los precandidatos?

Néstor era imprescindible en ese sentido. Hoy estaría en el armado del conurbano, acomodando lo de Sabatella. Pero él dejo cuadros formados como Zannini, Casuriaga, Abal Medina que lo reemplazan. Yo creo que de alguna forma soy un reemplazo, pero en la parte de difusión. Quiero transmitirles a los demás que abran los ojos.

Esta será la primera campaña con las redes sociales en su apogeo. ¿Cómo pueden repercutir esas herramientas?

No creo que mucho en términos de votos. Las redes sociales no son un medio de publicidad; son una fantástica herramienta logística y de convocatoria para la política. Se acabaron los monopolios de las comunicaciones y se democratizó el acercamiento a la política en marchas, actos o convocatorias. En ese sentido, sí puede influir.

Hace un mes, las encuestas daban como perdedora a la ahora electa gobernadora de Catamarca ¿Cuánto influyó su agencia desde la dirección de la campaña?

No fue nada fácil. Nos llamaron para darnos el trabajo hace un mes y medio. Estábamos del 15 al 18 por ciento abajo. Para mí, era una pendiente imposible de subir. Trabajamos rápido y con tres preguntas que ella nos contestó hicimos la campaña. Y así demostramos que Cristina es un tractor de votos.

Tanto, que tuvo que dar un acto en un distrito gobernado por la oposición?

Si, eso sumó muchísimo. Fue una imagen televisiva fuerte. Ahí se vio quién era su candidata y fue quien ganó finalmente. Hasta hace un mes y medio, me parecía mentira un triunfo.

¿Qué estrategia le recomienda al Gobierno en las provincias donde arranca en desventaja, como Santa Fe o Córdoba?

Una visita de Cristina es siempre positiva porque es una locomotora. Lo sorprendente es que hace 10 meses yo pensaba que este proyecto fracasaría, pero la gente no es zonza. No se quieren quedar afuera. Hay que aprovechar que el Interior siempre tuvo una actitud de menor rechazo a Cristina.

Comentarios como el de la diputada Diana Conti acerca de una “Cristina eterna”, ¿perjudican al Gobierno?

No, esto es como una pareja. Si nos quiere y es buena persona, que se quede. Si nos hace mal, que se vaya. No sé quién invento que la democracia es el cambio permanente. Acá hace falta mucho tiempo para cambiar el país. No hay que hacer tanto jueguito democrático como si fuéramos Suiza; somos un país golpeado y hambriento. Yo pienso lo mismo que Diana Conti.

¿Qué sectores sociales sumarían votos a la reelección de la Presidenta?

Los más bajos, que son casi el 50 por ciento. Y un poco de los que están ganando mucha guita con este Gobierno, que son los más altos.

¿Cómo votará la clase media? Según sus sondeos, allí estuvo el 30 por ciento que se alejó en 2009.

A favor en un 20 o 25 por ciento. No son estúpidos, ya se dieron cuenta que el país no está en las últimas. Lo que pasa es que a la clase media no hay que insultarla… hay que explicarle.

¿Se siente el Jaime Durán Barba del kirchnerismo?

No. Durán Barba dice que puede trabajar para el que le pague, sea de izquierda o de derecha. Si hacés eso, sos un asco. Yo no puedo, tengo limitaciones ideológicas.

¿Alguna vez le llamaron la atención desde el oficialismo por sus comentarios sobre el Gobierno?

Jamás. Ni siquiera cuando publicaron que yo había dicho que Kirchner andaba como un pelotudo preguntando por Cristina. Ahí pensé que me puteaban, pero no.

¿Tampoco hace unos días, cuando se jugó por un candidato a vice de Cristina?

Tampoco. Mis amigos me dijeron que estaba loco. Yo pensé que me iban a decir algo, pero lo cierto es que Cristina tiene audacia para meter jóvenes en este proyecto.

¿Qué le aportaría a la fórmula un vice joven como Juan Cabandié o como Andrés “Cuervo” Larroque?

Me parece sensato que esos dos chicos sean precandidatos. Los viejos tenemos que hacernos a un lado. Fue Néstor quien los generó, eso suma mucho. Puede que si Cristina se decide por uno de ellos, pierda apoyos en otros sectores. Pero si la fuerza que tiene sigue creciendo, hay que compensar a los sectores mojigatos y temerosos con la atracción de votos que ella genera. Tenemos que aprovechar que Cristina está fuerte. Es una patriada, pero habría que arriesgarse.

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