Brasil inaugura planta récord para producir mosquitos modificados contra el dengue
El objetivo: reducir la incidencia del dengue, el zika y la chikunguña mediante tecnologías innovadoras de control biológico.
En un paso histórico para la lucha contra enfermedades transmitidas por mosquitos, la empresa británica Oxitec inauguró en Campinas, estado de São Paulo, Brasil, una fábrica con capacidad para producir hasta 190 millones de mosquitos modificados por semana.
La nueva instalación representa “una capacidad sin precedentes” en la industria, según destacó la compañía. El complejo producirá dos tecnologías complementarias: los mosquitos Wolbachia y la línea Aedes do Bem. Ambos métodos han demostrado eficacia para reducir la población de Aedes aegypti, el principal vector de estas enfermedades, y disminuir la transmisión viral.
La producción incluirá hasta 190 millones de huevos de mosquitos Wolbachia semanalmente, suficiente para proteger hasta 100 millones de personas al año, según informó Oxitec. Por su parte, la línea Aedes do Bem, ya utilizada en diversas ciudades brasileñas desde 2022, cuenta con una capacidad semanal aún mayor y ha logrado reducciones superiores al 95 % en poblaciones de Aedes aegypti en zonas urbanas.
La tecnología Wolbachia, basada en una bacteria naturalmente presente en insectos, altera la capacidad del mosquito para transmitir virus. Estudios piloto han demostrado una disminución de más del 75 % en la transmisión del dengue en áreas intervenidas. Aunque aún está en proceso de aprobación por parte de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa), la OMS la reconoce como una herramienta efectiva, y el Ministerio de Salud brasileño la incluyó recientemente en su Programa Nacional de Control del Dengue (PNCD).
Natalia Verza Ferreira, directora ejecutiva de Oxitec Brasil, subrayó: “Con este complejo estamos preparados para responder rápidamente a los planes de expansión de Wolbachia del Ministerio de Salud, llevando la tecnología a las comunidades que más la necesitan”.
La fábrica de Campinas se convierte así en un nodo clave de la expansión de estrategias sostenibles para la salud pública, con miras a replicar el modelo en otras regiones del país y del mundo. En un contexto en el que las epidemias por arbovirus se mantienen como un desafío constante, este proyecto representa una apuesta por la innovación tecnológica como vía para preservar vidas y reducir el impacto sanitario de estas enfermedades.