Brillo y exquisitez en la noche de los Copla y Aznar
La sexta noche de la 42º Fiesta Nacional e Internacional del Poncho se caracterizó por un excelente nivel en la puesta en escena que brindó Pedro Aznar, y destacadas actuaciones por parte del dúo santiagueño Dúo Coplanacu y músicos catamarqueños, que a través de temas de autores locales, revalorizaron el folclore nativo.
Con las instalaciones del Predio Ferial Catamarca pobladas por una buena cantidad de público, la sexta luna del Poncho vivió su momento cumbre cuando subió a escena el versátil músico Pedro Aznar, quien puso sobre escena lo más clásico del rock nacional en su época de oro con algunas pinceladas novedosas e interesantes.
Con propuestas personales como el tema Rencor, el ex Serú Giran hizo un repaso de algunas composiciones realizadas junto a un ícono del rock argentino como es Charly Garcia, y otros que conforman su último CD “Ahora”. También pasó por el folklore entonando la zamba “Si llega a ser tucumana” y para el cierre de su actuación, volvió al rock, enmarcado en una época donde toda una generación se formó con aquellas versiones que marcaron un hito en la música argentina.
En el cierre de la noche, la chacarera santiagueña fue el ritmo que inundó la sexta noche del Poncho, puesto que el Dúo Coplanacu, con su característico repertorio cumplió ante las expectativas del público que se dio cita el sábado.
Tal como sucedió en anteriores ediciones en que el dúo brilló en el Poncho; este sábado no fue la excepción. Roberto Cantos y Julio Paz, habitués de los festivales veraniegos de esta provincia, interpretaron clásicos como Negra de Mi Vida, Escondido de la Alabanza, Mirar de Lejos, y Mientras Bailas, entre otros, que fueron muy ovacionados.
Por otro lado, la noche se caracterizó por la presencia de conjuntos y músicos locales que optaron por estructurar su repertorio con temas de autores catamarqueños, apostando fuerte por la cultura lugareña. Una destacada actuación tuvo Cololo Macedo, que puso en escena un cuadro destacando esta particularidad, para cerrar con “Yo pasé por el Bañado”, una composición perteneciente a su tío, el poeta recientemente fallecido Hugo Rosales. También interpretó “Mi Pueblo Azul” con el acompañamiento de Miguel Melián.
Similar propuesta realizó el trovador Néstor Pacheco, que puso de pie a los presentes con la interpretación de La Belicha, Camino a El Rodeo, La Engañera, y Porque Soy Catamarqueño; debiendo retornar una vez por un extenso pedido del público.
Esta línea de trabajo también fue puesta en escena por Americanta (conformado por Lucio López, Luis Medina, y Juanjo Genesir), que trajo al escenario mayor los temas Tejedora Belenista, Recuerdo de Mis Valles, Vaya Pa´ que Sepa, La Casa del Sol, la chacarera Rumores Antiguos, y Paisajes de Catamarca. A esa altura, todo era fiesta en un Poncho que se comenzaba a despedir…
También realizaron su aporte el joven Shulka Carrizo, que entre sus temas interpretó una composición propia como Añorando en una Zamba; y Melodías del Viento que realizó un sentido homenaje a uno de sus integrantes recientemente fallecido Marcelo Acuña, con Celador de Sueños.
Se sumaron con sus propuestas Los Yunkas, Víctor Vega, la riojana Mariel Valdez, Hiperbóreos Quinteto, Florencia Tula, Juan Ignacio Molina, y el maestro Luis Castellanos. Las danzas estuvieron a cargo de los ballets El Malambo, Despertar Gaucho y Semblanzas, quienes apelaron a diferentes cuadros temáticos para reflejar diferentes propuestas de la cultura nativa.
Además, promediando la noche se realizó el Desfile “Diseño Catamarca”, con la participación de los diseñadores catamarqueños Atilio Páez, Gabriela Calvimonte y la familia Avar Saracho, más el Programa “Identidad Productivas” de la Secretaría de Cultura de la Nación.
Esta propuesta fue un show aparte, que contó con una innovadora performance de danzas, una pasada de modelos-bailarinas que, con diseños hechos en body paiting, recreaban las culturales ancestrales, el canto de una vidala por parte de la cantora y percusionista Mariana Baraj y estuvo conducido por una de las voces femeninas del festival de Cosquín, Maia Sasovsky.
El público avaló con sus aplausos esta novedosa propuesta, que le dio cabida al diseño y a la moda dentro del festival mayor.