Brizuela quiere un traspaso “chiquito”, los K quieren que sea popular
Comenzaron ya los contactos entre representantes del gobierno saliente y el entrante para organizar la ceremonia de traspaso de mando de Eduardo Brizuela del Moral a Lucia Corpacci En lo único que hubo acuerdo es en la fecha, será el 10 de diciembre, pero no en el ¿dónde? ni en el ¿cómo?.
Es que los representantes del gobierno brizuelista, que en definitiva son quienes tienen la firma autorizada de la chequera oficial, pretende que la ceremonia se concrete en el Cine Teatro Catamarca.
Claro, el lugar elegido luce porque es una obra reciente del gobierno brizuelista, que aunque costó una millonada sospechosa y demoró varios años, igual se la quieren achacar en el imaginario social. Otra razón importante es que aspira a que sea lo más reservado posible, a fin de evitar el asedio, la pasión popular (se entiende por qué).
Los representantes del gobierno kirchnerista, al contrario, plantearon la pretensión de que la ceremonia en la que su jefa asuma su mandato sea amplia, popular, donde puedan concurrir muchos invitados y mucho público. Casi un símbolo, dicen, de lo se quiere sea la futura gestión.
No hubo todavía acuerdo, la disputa se resolverá en futuros encuentros aunque no se sabe cómo. El kirchnerismo, dicen, para meterle presión al brizuelismo, amaga con convocar a elecciones provinciales para zanjar el pleito. ¿Será?