Buscan alternativas agrícolas en el NEA-NOA que superen a la soja
Porotos, chía, quinoa, cártamo y goma guar ofrecen interesantes desafíos para los productores.
En el Noroeste argentino (NOA) buscan alternativas agrícolas
que superen a la soja. Y algunos emprendedores se suman al reto. Gonzalo
Caciarelli, y su padre Miguel Angel, son de la partida. Oriundos de Molinos,
Santa Fe, son contratistas de maquinaria agrícola y con sus cuatro cosechadoras
Claas recorren las principales zonas productivas del país. En el ascenso hacia
el NOA van recolectando hectáreas de maíces y sojas, hasta que en el norte
salteño se suman a las tareas de sus equipos la recolección de porotos blancos
y negros, cártamo, chía, quinoa y acaban de agregar la experiencia de cosechar
goma guar.
Llevan nueve campañas llegando al norte salteño, donde
concentran sus tareas en campos que van desde Cornejo hasta Tartagal, pasando
por Pichanal, Embarcación y Senda Hachada. "Los cultivos de esta zona nos
ofrecieron nuevos desafíos –explica Gonzalo- que afortunadamente encaramos y
con los que nos ha ido muy bien. Seguimos ganando experiencia, pero es
indudable que nuestros equipos han mostrado una gran adaptación a las
diferentes condiciones de cosecha que ofrecen estos cultivos”.
En este momento tienen
Mientras tanto, las dos TUCANO 470 y
Para la cosecha de porotos, Caciarelli le agregó a
"Ese buen resultado que obtuvimos con nuestras máquinas nos
valió que esos productores, que son exportadores de porotos y por lo tanto muy
exigentes, ya nos abrieran las puertas para volver a cosecharles el año que
viene”.
Los equipos comenzaron a llegar a los lotes de poroto
mientras se terminaba la recolección de la soja, después pasaron a los maíces
de esa región salteña y en estos días trabajan sobre la chía.
"Es el segundo año que cosechamos chía –explica Gonzalo-, en
la campaña pasada hubo bajos rindes y llegamos a dos mil hectáreas, pero este
año ya estamos superando las tres mil hectáreas de chía. Es un cultivo que
permite trabajar una superficie importante por día, con
"Pero la chía tiene una dificultad por la que muchos
contratistas no la quieren cosechar –agregó Caciarelli-, y es que hay que tener
muchas precauciones porque se puede prender fuego con mucha facilidad. Larga un
polvillo que se adhiere a toda la máquina y el problema son aquellas partes del
equipo, como el silenciador del escape, que tienen más temperatura. Nosotros,
como precaución, cada dos vueltas sopleteamos todo el motor y no hemos tenido
problemas. Pero hay que estar atento, porque también puede generar un foco de
fuego en zonas, como el cielo del cilindro, en las que no hay temperatura. Creo
que en esos casos es porque genera energía estática, por eso pusimos descargas
a tierra”.
"Otro cultivo nuevo en la zona y que nosotros cosechamos
este año por primera vez es la goma guar –explica Gonzalo-, es otra de las
alternativas que se busca frente a los resultados de la soja. Es una cosecha
similar a la de la soja, ya que hay que cortar casi al ras del piso, por lo
tanto la máquina tiene que procesar toda la planta. Tiene una chaucha bastante
dura para desgranar, que es el punto clave de la cosecha, pero no tuvimos
problemas y obtuvimos una muy buena calidad con granos limpios y sin restos de
otras partes de la planta”.
En total, los cuatro equipos Claas de los Caciarelli
cosechan entre 17 y