El cabaret del FCyS

No se comunica mucho, vaya uno a saber por qué. Tal vez sirvió que justo estalló el escándalo en la Cámara de Diputados, que hizo las veces de bomba de humo para esconder la penosa realidad de la oposición.

POLITICA

Lo cierto es que el otrora poderoso Frente Cívico vive horas muy difíciles. Hasta ahora nunca la fuerza liderada por el radicalismo provincial tuvo que vivir lo que padeció en esta semana.

Intendentes haciendo cola en Casa de Gobierno para ratificar su apoyo a la gestión de Lucía Corpacci y marcar distancia de Eduardo Brizuela del Moral y Oscar Castillo, una hemorragia no solo ideológica, sino que tendrá consecuencias electorales graves, muy graves.

O la trágica jornada de cierre de alianzas para las próximas PASO, donde hubo confusiones, afloraron las desconfianzas derivadas de viejas traiciones, se multiplicaron insultos y hasta hubo promesas de golpes, que solo se desvanecieron cuando actuaron algunos más tranquilos para evitar el escándalo y la actuación de la policía.

Esa es la triste realidad del otrora poderoso Frente Cívico, que acostumbraba a inmiscuirse en las internas de la oposición y que ahora sufre como su propio cuerpo dirigencial se resiste a aceptar mansamente las decisiones de dos o tres dirigentes que ya se reservaron los principales casillos para las elecciones provinciales y nacionales.

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