Fin de un calvario

Para Gustavo Roque Jalile hoy termina su peor proceso electoral, un verdadero calvario. Sin expectativas alguna, ni apoyos ni chances; llena de sinsabores que ni siquiera puede denunciarlos para no agravar más lo ya es una situación difícil.

Brizuela y Jalile
POLITICA

Los problemas para el intendente Gustavo Jalile comenzaron el 13 de marzo. Ese día, aunque él no era el candidato oficial, perdió la intendencia. Una dirigente piquetera, sin el apoyo total de la oposición, compitió y le ganó a su primogénito, Jair.

Para salvarse, pocas veces tan bien usada la expresión, el intendente chacarero resolvió competir por la candidatura a diputado nacional dentro del radicalismo. Ganó el pleito interno, pero las elecciones primarias simultáneas, abiertas y obligatorias del 14 de agosto, anticiparon un derrumbe angustioso del Frente Cívico, que hoy por hoy no tiene garantizado ni un escaño por la minoría.

El candidato por el FCS para ocupar ese escaño, en caso de lograrse, es él, Jalile. Desde agosto a este presente actual pasaron muchas cosas: sus colegas intendentes le soltaron la mano, sus propios compañeros de formula salieron a hacer declaraciones en contra de la intentona, funcionarios de su odiado gobierno provincial se tomaron revancha de tantos años de enemistad y agresiones, y sobre el final, la Justicia Electoral le prohibió pegar su boleta a la de Alberto Rodríguez Saa, su única tabla, no de salvación, sino apenas para llegar al domingo agarrado a una esperanza.

La novedad de hoy, novedades que nunca parecen acabarse, pésimas todas, dan cuenta que el propio Eduardo Brizuela del Moral disfrutó restringirle los fondos públicos que controla para que su municipio pague sueldos o para los gastos de la campaña propiamente dicha. Fue la respuesta de su Gobierno, el de Brizuela del Moral, a Jalile, quien al inicio nomás lo calificó como un “gobierno de mierda (SIC)”.

Para el cierre de esta campaña-calvario no habrá hoy caravana ni ninguna demostración de fuerzas, porque ciertamente no existe ninguna fuerza. Apenas un acto en un local cerrado, Villa Cubas, donde no esta confirmada ni la presencia de Eduardo Brizuela del Moral ni la de muchos de su gobierno.

Podés leer también