Cambio Climático: una ecuación compleja de resolver
El panorama actual es crítico, aunque los científicos dicen que está lejos de convertirse en el Apocalipsis como especulan los medios. Investigaciones revelan la situación particular de la Argentina, que ocupa el puesto 21 en el ranking de emisiones de gases de efecto invernadero.
Una a una, las fábricas empezaban a inundar el horizonte de
"La causa central es el modelo de producción y consumo que
se ha exacerbado en los últimos 50 años. Para sostener ese ritmo de vida, que
está tanto en Occidente como Oriente, es imposible no consumir los distintos
recursos naturales que el planeta ofrece y al mismo tiempo afectar el ecosistema,
lo cual incluye a la atmósfera”, alerta Gabriel Blanco, ingeniero e
investigador de
La variabilidad climática ya se puede percibir hoy a través
del derretimiento de casquetes polares, sequías, aumento de precipitaciones y
extinción de miles de especies, entre otras consecuencias. Y desde el ambiente
académico hay cuestionamientos respecto a la toma de decisiones de los países
que más emisiones producen.
"Hay actores que son crecientemente más protagonistas, como
China- afirma Osvaldo Girardin, magíster en Política Energética y Ambiental e
investigador del CONICET-. Debería haber compromisos cuantitativos más
exigentes en algunos casos, pero muchos países no cumplieron o no mostraron
colaboración: Japón se retiró de la segunda etapa del Protocolo de Kyoto,
Canadá y Australia pusieron un montón de reparos…esos factores juegan todo el
tiempo en la negociación”.
A este escenario se le suma además el rol de los medios que,
según los científicos consultados por
"Si planteamos al cambio climático como un fenómeno natural
y que no podemos evitarlo, entonces no hay responsabilidad de personas que
toman decisiones erróneas”, asevera el especialista en Política Ambiental y
agrega: "Los medios tienen un papel importante en términos de concientización,
información y colaboración en cuanto a alertas o medidas de adaptación rápida
ante las emergencias, su tarea es esencial”.
Medio grado más
Durante miles de millones de años, el planeta tenía sus
procesos naturales de calentamiento: los rayos del sol rebotaban en la
superficie terrestre y luego eran "atrapados” por la atmósfera, generando el
famoso efecto invernadero. Pero la llegada del hombre favoreció la acumulación
de ciertos gases – como el dióxido de carbono, que se genera ante la quema de
combustibles fósiles- que aceleraron este proceso. Allí comenzó el cambio….y
comenzaron los problemas.
"En los últimos 50 años la tendencia en Argentina es que
aumentaron las precipitaciones en el este del país y otras zonas, pero
disminuyeron en la zona de los Andes”, señala Carolina Vera, doctora en
Ciencias de
Estos y otros resultados fueron producto del trabajo que
Vera realizó junto a su equipo de investigación en el marco de
Este trabajo articulado tuvo dos grandes componentes: el
Inventario y
Dichos niveles de emisión hacen que Argentina contribuya con
el 0,88 por ciento al total mundial de gases y se ubique en el puesto 21, tabla
que tiene a Estados Unidos y China a la cabeza. Ante este escenario, los
científicos consultados sostienen que todas las actividades del hombre
necesitan un replanteo en materia de cambio climático.
Así, Girardin explica que el sector agrícola-ganadero aporta
óxido nitroso a partir de la producción de algunas oleaginosas y metano, señalado también por el doctor Pablo
Canziani y que se genera a partir de la
descomposición de materia orgánica. "También hay que tener en cuenta el cambio
en el uso de suelos y la utilización de biocidas, que son sustancias químicas
que destruyen organismos y que afectan a la flora que fija el dióxido de
carbono”, amplía Canziani, doctor en Física e investigador del CONICET.
¿Y qué pasa con el cambio en el modelo energético? Blanco
señala que uno de los principales problemas es que para transformar ese ritmo de
vida se deben hacer grandes cambios en el escenario político, económico y
financiero de cada país. "Hay dos visiones, una dice utilizar más tecnología
para lograr eficiencia energética y otra dice que hay que ‘parar la pelota’ y
bajar la velocidad. Yo creo que es un poco de ambas, el problema es que tenés
que bajar el ritmo y al mismo tiempo seguir brindando bienes y servicios a
millones de personas”, aclara.
Girardin advierte que cualquier medida que se adopte,
siempre generará mayores perjuicios para distintos sectores. "Los que toman
decisiones saben que detrás de todo esto está la competitividad a largo plazo
de las distintas economías. Hay países que cambiaron su matriz energética, como
Gran Bretaña. Pero por motivos políticos, no ambientales, y porque pueden
asumir esos compromisos con menores costos relativos para sus economías, cosa
que no pasa en todos los países”, destaca el docente del FLACSO y de
En este sentido, Blanco señala que la cuestión financiera no
es un detalle menor a la hora de atenuar impactos y buscar posibles soluciones.
"
Un diálogo complejo
En Argentina, el objetivo es una reducción incondicional del
15 por ciento para 2030, que puede trepar al 30 por ciento si se cuenta con
financiamiento para innovación tecnológica. Este acuerdo se logró a partir de
las reuniones que
Para Girardin, más allá de una posible articulación entre
científicos y políticos, siempre son éstos últimos los que terminan tomando las
decisiones. "El rumbo cambia de acuerdo a cada gobierno y además hay que tener
en cuenta que el tema ambiental sube o baja en la agenda política de acuerdo al
contexto. En
¿Qué sucederá con
Blanco considera que si bien es más que posible llegar a un
acuerdo, el acento estará puesto en qué grado de ambición tendrán los mismos,
mientras que Girardin se mostró más escéptico en las negociaciones para llegar
a un compromiso de parte de todos los países, especialmente los que más
emisiones han aportado. "El problema del cambio climático se relaciona con las
emisiones actuales pero en mayor medida con las emisiones pasadas y la
concentración atmosférica de estos gases, algunos de los cuales puede llegar a
permanecer más de 200 años. Hay una inercia de las decisiones pasadas sobre el
escenario actual y a la vez un desfasaje entre lo que se decida hoy y el
futuro", sostiene.
Vera, asimismo, señala que uno de los puntos más
controversiales se relaciona con el principio de las responsabilidades comunes
pero diferenciadas. "Los países emergentes reclaman que se tienen que hacer
cargo los países que empezaron a emitir antes, mientras que éstos últimos dicen
que lo importante es el ‘ahora’. A su vez, los países que no están
desarrollados son los que más sufren el efecto del cambio climático, ya que los
impactos que experimentan son mayores por sus altos niveles de vulnerabilidad
social”, concluye la doctora en Ciencias de
Fuente: Agencia CTyS