Caravati y los alarifes del siglo XIX

Hoy, a las 19, tendrá lugar en el Auditorium de la Facultad de Tecnología y Ciencias Aplicadas de la Universidad Nacional de Catamarca(UNCA), una nueva edición del ciclo Cátedra Abierta de la Arquitectura del Ambiente

EDUCACIONALES

En modalidad híbrida, Marcia Lobo Vergara, integrante de la Junta de Estudios Históricos de Catamarca, dictará la conferencia magistral sobre "Caravati y los alarifes del Siglo XIX", dirigida a docentes, alumnos, investigadores, público en general e instituciones interesadas e involucradas en la problemática de la arquitectura del ambiente.

Se referirá a los impactos en la arquitectura de nuestra ciudad de los movimientos migratorios del siglo XIX; la importancia de la obra del arquitecto Luis Caravati en la concepción de la nueva imagen de la ciudad. Lo propio hará con la impronta de los alarifes como discípulos y continuadores de la obra de Caravati y rasgos preponderantes de la conformación urbana, arquitectónica y paisajística de San Fernando del Valle de Catamarca en el siglo XIX.

Los interesados podrán hacerlo presencial en el auditorio de la unidad académica o virtual ingresando a https://meet.google.com/ecx-idiz-feo?authuser=0&pli=1

En la síntesis que adjunta en la presentación de su disertación, Lobo Vergara expresa que “la arquitectura de la región del Noroeste Argentino y especialmente de Catamarca, tuvo un fuerte impacto a partir de los movimientos migratorios del siglo diecinueve, no sólo por los diseños, técnicas y materiales utilizados sino fundamentalmente por la incorporación de mano de obra especializada: arquitectos, albañiles, pintores, carpinteros y herreros”.

Refiere que “Catamarca, considerada por el arquitecto Nicolini ‘la ciudad de un solo arquitecto’ como lo fueran en su momento la Vicenza de Palladio en el siglo dieciseis, la Londres de Wren en el siglo diecisiete o la San Petersburgo de Rastrelli en el siglo dieciocho, es la ciudad de ‘Caravati’, arquitecto italiano que proyectó y construyó los más importantes edificios públicos, prolongando su estilo arquitectónico en la obra de sus continuadores”.

 

Los alarifes

Describe que “con un clasicismo sobrio o un estilo italianizante, Caravati hizo escuela en nuestra ciudad, formando discípulos que continuaron su obra hasta ya entrado el siglo veinte. Ellos son los ‘alarifes’, quienes le dan una nueva imagen a la ciudad colonial fundada por Fernando de Mendoza y Mate de Luna en 1683”.

Relata que en la antigüedad “se designaba con el nombre de ‘alarife’ a las personas que se dedicaban con gran maestría al oficio de la construcción. Alarife es el maestro, el entendido, el oficial, el experto constructor, el que concreta los detalles finos, los dibujos o diseños particulares de la obra otorgándole una belleza especial”.

Puntualiza que el hecho de que estos hombres provengan de la misma región, la Lombardía o zonas aledañas en el norte de Italia “confirma que se trataría de una inmigración en cadena, que es aquella que muestra una clara tendencia a formar agrupaciones de individuos que comparten características comunes: relaciones familiares, origen geográfico, pertenencia étnica, clase social, oficio o profesión”.

Transformación urbana

Asimismo, anunció que se destacará en esta presentación “la labor de quienes fueron los más eficaces colaboradores del arquitecto Luis Caravati: sus discípulos, los que trabajaron a su lado construyendo los edificios más importantes de la ciudad de Catamarca: Guillermo Caravati, Adonai Spreafico, Domingo Offredi, Juan Porta, Moisés Brusa Caravati, Pedro Caldelari y Fray Luis Giorgi”.

Pondera de ellos que protagonizaron “un importante proceso de transformación de la conformación urbana, arquitectónica y paisajística de Catamarca. Sus nombres se entrecruzan y,

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