Catamarca entre las menos beneficiadas con los fondos sojeros
La recesión económica que atraviesa el país impone sobre el sector público una dificultad por el lado de la obtención de ingresos para solventar sus distintos gastos.
Según un informe del IARAF, en el
caso particular de los gobiernos provinciales, la desaceleración de sus
ingresos a medida que transcurre 2014 los enfrenta a dificultades para cumplir
con las pautas de gasto con las que iniciaron el año.
Parte importante de los fondos que
ingresan a las provincias proviene de coparticipación y del Fondo Federal
Solidario (FFS), que se encuentra por fuera del entramado de la
coparticipación, con un régimen particular que lo vincula directamente con la
realización de gastos de capital.
El FFS vino evolucionando de manera
muy dispar en los últimos años, de manera similar a lo que ocurre con las
liquidaciones de las exportaciones relacionadas al mismo. Múltiples escenarios
posibles marcan la previsión para este concepto, principalmente en función de
los incentivos que perciban los productores para liquidar la cosecha como la
evolución de los precios de la oleaginosa y del dólar.
Las decisiones dependen en buena
medida de las políticas cambiarias y de comercio actuales. La diferencia entre
los fondos que ya se enviaron con la estimación anual implica que faltaría por
ingresar a las provincias por este concepto – unos $3.700 millones.
El FFS se consolidó en los últimos
años como un componente importante del financiamiento de la obra pública en la
mayoría de las provincias, variable que reviste la doble característica de, por
un lado ser clave para el desarrollo provincial a largo plazo y por el otro,
resultar una de las más apuntadas para frenar cuando hay signos de desajustes
fiscales de corto plazo.